miércoles, 28 de diciembre de 2016

5 formas invisibles de maltrato en parejas de lesbianas

maltrato-pareja-lesbianas 

El maltrato sutil o invisible es aquel que no se hace explícito, lo que se ha venido a llamar “maltrato pasivo” y por ello es mucho peor que el maltrato activo o explícito (los insultos, las agresiones…) ya que no da visibilidad a la víctima y hace que ésta desconfíe mucho más de sus juicios y no pueda defenderse.

Te pongo un ejemplo. Si yo te dijera que “eres una puta” en la segunda cita tú podrías contárselo a la gente, se visibilizaría como algo muy fuerte y te daría el derecho a romper con la relación. Si en la segunda cita estamos cenando en un restaurante y te digo que “este sitio lo conoce cualquier persona, no sé cómo tú no” (en un tono un poco despectivo) te estoy diciendo en el fondo que eres un poco ignorante, pero no podrías contarlo como algo grave, no parecería muy fuerte y si intentas defenderte te diré que exageras, que yo no quería decir eso. Aún así tú te sentirías un poco mal por el comentario y si decides ignorarlo detrás pueden venir otro montón de comentarios como ese.

Las formas más comunes de este maltrato son:
Insinuar pero no decir. En el ejemplo que he expuesto se entiende perfectamente, cosas como “esto es demasiado fácil (insinuando: no sé cómo tú no lo has hecho bien)”, generalizaciones tales como “pues a la gente no le cuesta (insinuando: no sé cómo a ti sí)” o “la mayoría de personas están delgadas (cuando tú te has quejado de tu peso)”. Todos estos mensajes irán minando tu autoestima, sin saber cómo la persona te hará sentir mal y si intentas contestar probablemente la réplica será “que no era su intención, que tú lo has exagerado”, si acabas creyendo esto y continuas aceptando estos comentarios te sentirás cada vez más y más culpable y te tacharás de débil. Y poco a poco irá subiendo la intensidad del maltrato.

Decir una cosa y hacer otra. Te dice que le importas mucho pero cuando tienes un problema no te escucha, te dice que eres la persona con la que quiere estar pero luego pasa de ti… Si te enganchas a lo que te dice sin fijarte bien en las pruebas de lo que hace realmente puedes caer en una trampa, a lo mejor no pasa de todos tus problemas o hay días que si queda contigo, pero si muchas veces hace esto da igual que te diga lo contrario: te va a hacer sentir abandonada, no querida. No justifiques: “es que estaba ocupado”o “es que a lo mejor es verdad que yo necesito demasiado”.

Silencios. Todo el mundo puede entender que cuando alguien se cabrea tiene distintas formas de reaccionar, algunas veces puede necesitar un tiempo para poder solucionar las cosas y no hacerlo en caliente pero cuando se convierte en un silencio de muchas horas, de un día entero o de varios días puede hacerte sentir muy mal. Mucho más allá de eso cuando el silencio es utilizado con un propósito como castigarte es un maltrato en toda regla, es decir si justo cuando haces algo que no le gusta (como salir con tus amigos) te deja de hablar: es un maltrato. También puede pasar que te pueda hablar o no a su capricho, lo mismo te contacta todos los días que no sabes de tu pareja en una semana. En el silencio el mensaje que está diciendo es: “no me importas, paso de ti”. Te hace sentir pequeña, abandonada, ignorada. Si lo justificas con “estaba ocupada” o “es que es así” seguirás sintiéndote mal.

Cabreos injustificados: Una de cal y otra de arena. Sin venir a cuento y estando estupendamente bien la pareja de repente hay una explosión de ira que no entiendes, por una tontería o por algo que solo está en su cabeza. Nunca acabas de estar tranquila con la relación, estás alerta por todo lo que le pueda molestar, por todo lo que pudieras hacer. Empiezas a sentir que todo lo haces mal porque hay castigos por casi cualquier cosa y nunca sabes en qué. Incluso a veces te castiga una cosa que otra día te dice que no tiene importancia. Pasas de estar muy bien a muy mal y nunca sabes qué lo causa, sientes que no tienes ningún control sobre ello.

Menosprecios, compararte. En este apartado hay menosprecios más sutiles y menos sutiles. Alguien directamente te puede llamar gorda o feo, o simplemente te puede decir que “todos tus amigas son más guapas que tú”, o que las chicas de su trabajo tienen menos mal humor que tú, etc… Uno puede menospreciarte de muchas maneras y por muchas cosas. “Pues vaya mierda de trabajo tienes” puede ser una simple observación pero si va unido a “qué lenta eres llegando a los sitios”, “qué mala decisión la que tomaste ayer” y “no deberías haber dicho eso”…. ya no es tan inocente. Si estos comentarios son continuos acabarás creyendo que lo haces todo fatal. Cuando te des cuenta tu autoestima se habrá destruido casi del todo y estarás deprimida.
Fuente: MiraLes MGZ




No hay comentarios:

Publicar un comentario