sábado, 15 de octubre de 2016

¡Help, help, help! Atentamente, tu mente

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 Tras unos meses de descanso, esta semana retomo mi sección en Cáscara amarga, deseando que hayáis pasado un verano genial y que el comienzo del nuevo curso haya sido mejor aún. Mi verano e inicio de curso han sido algo complicados en varios aspectos, tantos personales como de mi entorno, de aquí el título de mi post: ¡help, help! que ha sido mi grito de este verano.

Vivimos en un país donde tenemos mentalidad de cuidar nuestra salud física, vamos al médico, al especialista si es necesario, vamos al gym, etc. Pero no tenemos mentalidad de cuidar nuestra mente, espíritu, emociones, etc.

Si oímos que alguien va a terapia, en nuestra cortita mentalidad pensamos que está loco, y no digamos si a uno le dicen: “¿por qué no buscas ayuda profesional?”, hasta nos ofendemos… Si le comentamos a algún amigo que no estamos bien anímicamente, qué te dicen: ¡tonterías, anímate hombre!, como si fuera tan fácil, porque si lo fuera, ¿por qué no lo consigues o lo consigue él?

En muchos países, ir al psicólogo, terapeuta o un coach es de lo más normal; no sabemos cómo gestionar nuestra mente, nuestras emociones, nuestros bloqueos, nuestras relaciones, nuestra salida del armario, nuestra homofobia o la homofobia de otros. Reconocer y pedir ayuda es de lo más normal en esos países, aquí es casi de valientes, y por supuesto, que no se entere nadie.
Creemos que uno solo lo puede hacer, o eso nos dicen; y no es cierto, nadie nos ha enseñado a hacerlo, no enseñaron matemáticas, historia, geografía, semántica, pero no inteligencia emocional.

Actuamos por intuición, o por lo que vemos u oímos, y en muchas ocasiones metemos la pata y vamos a peor, o nos bloqueamos y no sabemos hacia dónde tirar, y nos vamos arrastrando por la vida, poniendo buena cara, como que todo va de fábula, cuando no es verdad… que levante la mano a quien no le haya pasado esto alguna vez.

Por ejemplo, salir del armario, lleva muchas cosas implícitas, no es solo decir: soy gay y ya está. ¿Por dónde empezar, hacía donde ir, con quien hablar, como encajar en un mundo que no conoces, con tanto estereotipo y clichés?

eae3a7eb24c14ffea31ed4a38691a450Salir del armario es asumirlo, decirlo y gestionar todos los cambios tantos externos (familia, amigos, relaciones, trabajo) e internos (educación, creencias, ideología, mentalidad, miedos, bloqueos, rechazo, etc.) que eso conlleva. Y si esto no se gestiona bien, al completo y con tranquilidad, después pasa factura, como fue mi caso, y el caso de muchos hombres que he conocido y con los que he trabajado.
O por ejemplo, nos hemos preguntado alguna vez, ¿qué pasa con nuestras relaciones que no funcionan? ¿Qué nos pasa con esos miedos y desconfianza? ¿dónde está el secreto? ¿es sólo problema de los demás o también puede ser en parte responsabilidad nuestra? ¿cómo gestionar bien una ruptura sentimental para no repetir patrón?

¿Qué nos sucede frente al VIH u otras ITS? A nivel físico ya sabemos, pero a nivel emocional y mental, ¿qué sucede, como se gestiona?

Si cuidamos nuestro físico y salud, ¿por qué no cuidamos algo tan o más importante, como nuestra mente, nuestras emociones, sentimientos o corazoncito? Puedes tener el mejor físico del mundo y una salud de hierro, si tu mente y tus emociones no está en orden y bien gestionadas, serás el más desgraciado del mundo, y te lo dice uno que lo ha sufrido en sus carnes; y aunque me tomen por loco, me dedico a ayudar a otros gais para que no les pase lo mismo.

Espero y deseo que este primer post del curso te ayude a reflexionar sobre ti y tu vida, y tomes cartas en el asunto, dejes de arrastrar tristezas, miedos, resentimiento y tomes el timón. Dejes de buscar la solución en aplicaciones, chats, cuartos oscuros, saunas o locales de ambiente, borrachera tras borrachera, dejes de buscar la solución en follar como un loco; y busques donde verdaderamente te pueden ayudar. 
Fuente: Cascaraamarga.com

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