miércoles, 22 de junio de 2016

¿Por qué esos penes tan pequeños en las estatuas antiguas?

Los penes de grandes dimensiones estaban asociados a la lujuria, la fealdad y la estupidez.

David, de Miguel Ángel 'David', de Miguel Ángel
Las estatuas de la antigua Grecia y otras civilizaciones que han llegado hasta nuestros días tienen una peculiaridad que no pasa desapercibida por mucho que miremos a otro lado. Se trata de las reducidas dimensiones de los penes que presentan las esculturas masculinas de la antigüedad y es una pregunta que todos en algún momento nos hemos planteado en alguna ocasión esperando una respuesta adecuada.
Quizá nuestra mentalidad del siglo XXI nos haga pensar que los hombres de la Grecia clásica tenían miembros viriles pequeños, o quizá los artistas preferían representarlos así en vez de ser más fieles a la realidad.

Lo cierto es que debemos tener en cuenta los valores estéticos y culturales de hace miles de años que no tienen nada que ver con los que tenemos ahora. En la antigua Grecia se valoraba más la inteligencia que los atributos sexuales y consideraban los penes pequeños como sinónimo de virtud y grandeza. En cambio, los penes de grandes dimensiones estaban asociados a la lujuria, la fealdad y la estupidez.

En aquella época, un aspirante a macho alfa tenía que tener un pene pequeño si quería ser respetado ya que un miembro pequeño no erecto estaba relacionado con la moderación y el autocontrol sexual, una virtud que se valoraba mucho en los hombres. El macho ideal era inteligente, autoritario y con un pene diminuto. Ese era el canon de belleza masculino vigente.

Penes pequeños y penes grandes en las esculturas antiguas

La elegancia de las formas se traducía también en un comportamiento elegante y equilibrado. En las representaciones antiguas hay un gran contraste entre los penes sin erección de los hombres ideales (atletas, dioses, etc), con los penes gruesos y erectos de los sátiros, seres mitológicos despreocupados, borrachos y lujuriosos, incluso los ancianos y decrépitos.

El pene grande tenía que ver con hombres vulgares y salvajes.

El pene grande tenía que ver con hombres vulgares y salvajes. El dramaturgo Aristófanes lo dijo en su obra “Las Nubes”: pecho sano, anchos hombros, lengua corta, glúteos fuertes y miembro pequeño.

En el Renacimiento vemos también un pene pequeño en el David, de Miguel Ángel, apuntando esa elegancia en las formas y ese ideal de belleza de las esculturas antiguas. En esa época el tamaño sí importaba, igual que ahora, solo que el tamaño se ha asociado con distintos valores estéticos a lo largo de la historia.
Hoy en día, quizá debido al acceso generalizado a la pornografía, las formas grandes están asociadas a la virilidad y a la masculinidad, mientras que los genitales pequeños están relacionados con la debilidad o la incapacidad de satisfacer a la otra persona.
Fuente: cascaraamaraga.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario