miércoles, 11 de mayo de 2016

¿Por qué es tan saludable consumir miel?

Desde la antigüedad la miel ha sido utilizada como remedio tradicional gracias a sus propiedades medicinales y terapéuticas, las cuales han sido corroboradas por la ciencia.

Aporte nutricional

mielLa miel es un edulcorante, es una sustancia natural y muy dulce cuya composición principal es el azúcar: maltosa, glucosa, sacarosa y fructosa. No obstante, se debe diferenciar a la miel del resto de los edulcorantes, gracias a su pequeño pero importante valor nutricional.
Aparte del azúcar, la miel tiene una pequeña cantidad de minerales y vitaminas y una gran cantidad de compuestos vegetales y antioxidantes, estos últimos responsables de una gran cantidad de beneficios para la salud.

Antioxidantes

La miel natural, es la miel que no ha recibido el proceso de pasteurización, destacada por su elevado contenido de antioxidantes y otro tipo de compuestos orgánicos además de enzimas que le brindan virtudes excepcionales.
Los antioxidantes de la miel te protegen contra una gran cantidad de enfermedades del corazón y enfermedades crónicas, y es importante tener en cuenta que entre más oscura sea el color de la miel, mayor será la cantidad de antioxidantes que tendrá.

Tos en niños

Una cucharada de miel antes de ir a la cama puede aliviar de forma notable la tos en los niños en edades comprendidas entre los 1 y 5 años.
Según varias investigaciones, la miel es un tratamiento muy efectivo para calmar los síntomas del resfriado en niños e incluso más seguro que los medicamentos, ya que la miel no posee efectos adversos. Pero debes tener cuidado de nunca dar miel a un niño de menos de un año de edad, porque corre el riesgo de botulismo.

Colesterol

Tener altos niveles de colesterol está a la orden del día, y muchas personas no saben cómo reducirlos sin recurrir a medicamentos. Si es este tu caso, la miel podría ser tu mejor aliado al momento de regular el colesterol, pues una gran cantidad de investigaciones han comprobado que el consumo de miel regularmente causa una reducción de colesterol notable.
De forma concreta, se ha comprobado que el consumo de miel reduce el colesterol total en un 3,3 % y el colesterol LDL en 4,3 % e incrementa el colesterol HDL en 3,3 %.

Tensión

Parece que el consumo de miel es eficaz igualmente para reducir la tensión arterial, factor de riesgo de enfermedades cardiacas. Gracias a su alto contenido de antioxidantes, entre los que son incluidas la quercetina y el ester fenetílico del ácido cafeico, la miel podría actuar como remedio natural para la regulación de la tensión.

Diabetes

El problema principal de las personas diabéticas es el de encontrar edulcorantes que no incrementen los niveles de glucosa en la sangre. Según los expertos, el consumo de miel podría incrementar ligeramente la glucosa en la sangre, pero en mucho menor grado que al tomar azúcar.
Asimismo, se ha comprobado que el consumo de miel podría tener efectos positivos en el perfil lipídico de personas que padezcan diabetes. Es así que, una persona con diabetes podría consumir miel con mayor seguridad que el azúcar, aunque con precaución y cuidado de sus niveles de glucemia.

Triglicéridos

Del mismo modo que ocurre con el colesterol, los niveles de triglicéridos también descienden al consumir miel. Existen  indicios que comprueban que el consumo diario de miel disminuye los triglicéridos hasta en 19 % en personas que padecen hipertrigliceridemia.

Heridas, quemaduras, úlceras…

Las propiedades de la miel también se extienden a su uso tópico, es decir, cuando es aplicado sobre la piel. Y es que la miel ya era utilizada por nuestros ancestros en el tratamiento de heridas y otras afecciones cutáneas con grandes resultados.
En la actualidad, los expertos han confirmado las propiedades cicatrizantes, regeneradoras y desinfectantes de la miel, y recomiendan su utilización para curar cualquier tipo de herida del cuerpo.
La piel también es una perfecta “pomada” para eliminar el olor y los gérmenes y acelerar el tiempo de curación porque favorece el proceso de cicatrización. Puede ser usada para quemaduras, heridas infectadas, herpes, úlceras e incluso hemorroides, entre otras.

Corazón

Ya en este punto, es lógico pensar que la miel protege a tu corazón, pues al disminuir los triglicéridos, el colesterol y la tensión, se contribuye en gran medida para la prevención de enfermedades cardiacas. Pero, si esto no es suficiente, los antioxidantes de la miel tienen otros efectos beneficiosos sobre el corazón de las personas que las consume.
Consumir miel disminuye el riesgo de coágulos sanguíneos, previene la oxidación del colesterol LDL, relaja los vasos sanguíneos y mejora su flujo. La miel es un alimento único y natural lleno de propiedades saludables. Sin embargo, deberás cuidar su consumo si deseas mejorar tu salud y no perjudicarla (recuerda que contiene muchas azúcares y calorías). 
Fuente: Nutrición Sin Más

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