lunes, 23 de mayo de 2016

No me pises mi tutú de colores

 hombre tutu
 El pasado martes 17 de mayo, celebrábamos el Día Internacional contra la LGTBfobia, en el que se conmemora que, en 1990, la OMS saco el Catálogo Mundial de Enfermedades, en el cual la homosexualidad no aparece ya como una enfermedad, aunque unos 20 años antes, en 1973, ya la Asociación Americana de Psiquiatría los descatalogó como enfermedad mental, en su catálogo de referencia mundial. Con lo cual, si alguno sigue pensando que estamos enfermos, o si piensas que estás enfermo, los expertos dicen que no, ellos saben más que nosotros, digo yo…

¿Qué puedes hacer frente a la homofobia, tú concretamente, en tu mundo, en tu hábitat y de forma particular?

1. Creer que no estás enfermo, no necesitas medicarte, ni ir a ninguna terapia regenerativa ni nada parecido, lo que eres forma parte de tu esencia como persona. Quizás si necesites ayuda para aceptarlo e integrarlo en tu vida.

2. Súperimportarte es no dejar que “nadie te pise tu tutú de colores”. Es decir, respétate tú el primero, respeta tu dignidad y tu persona, respeta tu diversidad; cuando uno no se acepta a sí mismo ni se respeta, es complicado hacer que los demás lo hagan, porque al más mínimo ataque nos venimos abajo, nos ponemos en segundo plano. Mi propuesta de ejercicio de este año es la Terapia del Pimiento, de mi maestra Cristina de Arozamena, es decir: “Me importa un pimiento lo que pienses y digas, ni tú ni nadie pisará mi dignidad “

3. Una vez has fortalecido tu dignidad, ayuda a reforzar la de los demás, aunque sea por solidaridad, por empatía. Es decir, revisa tu homofobia interiorizada, que seas gay, lesbiana... y hayas salido del armario, no significa que no puedas ser homófobo.

Como bien apunta Gabriel J. Martín, si un gay insulta a otro por su pluma, ya estás atentando contra la libertad de expresión de esa persona por su condición gay y su forma de expresarse, porque una cosa es que no te guste ese tipo de hombre y otra insultar y despreciar, y como dice Gabi, a eso se le llama homofobia, te guste o no reconocerlo.

Si tú quieres que te respeten seas como seas, el que tiene pluma también, y no es menos hombre por tenerla o sacarla; al final lo que hacemos es aplicar los mismos estándares de comportamiento heteronormativos que estamos intentando erradicar. Puede ser que te salga de forma “natural” ese ataque, dependiendo del ambiente en el que te has criado o educado, que tu hombría, de forma inconsciente, se sienta amenazada, pero eso no significa que tengas derecho a hacerlo, y si ves que te comportas así, no vendría mal un poco de ayuda.

4. Compórtate de forma natural, por ser gay, como ya he dicho en otros artículos, sé como tú quieras ser, no te reprimas; no tienes que tatuártelo en la frente, simplemente vive, expresa tus sentimientos sin miedos. Sé que en muchos casos no es fácil, que el entorno no ayuda, pero creo se lo debemos a todos los que antes que nosotros lucharon, incluso con su vida, para llegar a donde estamos, y que otros muchos, detrás de nosotros, nos están esperando.

5. No todo es fiesta o aplicaciones, igual que llegan los Gay Pride, que están ya empezando, y lo petan, hay otros actos organizados por asociaciones, que, aunque no sean muy atractivos, porque no hay carne a la vista, aunque nadie ha dicho que no se ligue en ellos, son actos que tenemos que apoyar, porque gracias a ellos, gracias a la batalla que las asociaciones están dando, se han aprobado y se siguen aprobando leyes para erradicar la homofobia, leyes a favor de nuestra igualdad, en definitiva por y para nuestros derechos, y por ellos puedes ir a la celebración del orgullo gay, puedes ir cogido de la mano de tu novio, puedes besarlo, sin que la policía te lleve a la cárcel o te maten, como si sucede en muchos países aún. Creo que algo les debemos, y no es precisamente nuestro desprecio ni desidia ante estos actos. Por tanto apoyemos estas iniciativas cada uno como pueda, de forma presencial, colaborando, compartiendo en redes sociales, etcétera.

Acabo como empecé, alto y claro, “no me pises mi tutu de colores, no me pises mi dignidad”, no dejes que te insulten ni humillen, que no te violenten ni física ni psíquicamente, y si lo hacen, denuncia, usas los medios a tu alcance
Fuente: Cascaramarga.com

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