sábado, 6 de febrero de 2016

Colau retirará la potestad de casar a concejales que aleguen 'objeción de conciencia' para celebrar bodas gays

Colau retirará la potestad de casar a concejales que aleguen 'objeción de conciencia' para celebrar bodas gays 
 Es la nueva medida de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. El anuncio lo hacía Laura Pérez, concejala de Ciclo de Vida, Feminismo y LGTBI, poco antes de presidir la segunda reunión del consejo municipal LGTBI de Barcelona. En noviembre del 2014, el entonces concejal del PP, Óscar Ramírez, alegó "objeción de conciencia" para no casar a dos chicas en la sede del distrito de Sarrià. El caso llegó al Síndic de Greuges, Rafael Ribó, que concluyó que representaba una vulneración de los derechos de la pareja, algo que comparte el Gobierno municipal y el consejo. Antes pasó algo similar en el 2011, también con un edil conservador de capital catalana. En octubre de 2014, El Parlament de Cataluña aprobaba la primera Ley contra la Homofobia en España y Ada Colau ha querido dar un paso más.

En su escrito, Rafael Ribó, instaba a los concejales a informar sobre sus reservas a la hora de unir en matrimonio a personas del mismo sexo para que los servicios administrativos pudieran garantizar que las bodas se realizan de manera ordinaria y sin alterar el calendario. Ribó habló entonces de una "posible vulneración del derecho a la intimidad" de los contrayentes. Con el nuevo posicionamiento del Síndic se entiende que todos los ayuntamientos de Catalunya están conminados a actuar de igual modo que el de Barcelona.
En esta segunda reunión del consejo municipal LGTBI de Barcelona también se acordó que se creará un Centro Municipal de Recursos LGTBI, previsto en el Plan Municipal LGTB 2010-2015, en un local municipal en la calle Compte Borrell, en el barrio de Sant Antoni, que cuenta con 1.314 metros cuadrados de superficie disponible distribuidos en dos plantas. Además de la creación de un grupo de trabajo de seguimiento de la aplicación del la Ley contra la LGBTIfobia.

El PSC reclamó en el mandato anterior crear un "registro público de objetores de conciencia". También Jordi Portabella (ERC), que fue el primero en casar a una pareja gay, en el 2002, todavía sin ley aprobada, lanzó una idea similar. Ambas iban en sintonía con lo que el propio Ribó puso sobre la mesa en octubre del 2014, poco después de aprobarse la ley del Parlament contra la homofobia. Colau, sin embargo, ha decidido ir mucho más allá y retirar la delegación en estos casos.

La medida no afectará a los tres concejales del Partido Popular del presente mandato, puesto que ya en su momento pidieron no estar incluidos en la rueda de bodas que la administración municipal va repartiendo entre los ediles cada fin de semana. Por el momento, ningún concejal ha expresado su negativa a casar a dos homosexuales.
Fuente: Ragap

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