lunes, 30 de noviembre de 2015

El terror regresa a Uganda con una nueva Ley anti-gay que condena el activismo homosexual con 4 años de prisión

El terror regresa a Uganda con una nueva Ley anti-gay que condena el activismo homosexual con 4 años de prisión 
 El año pasado la Confederación Española LGBT COLEGAS denunciaba la espiral de violencia y asesinatos de LGBT en Uganda, una realidad que contrastaba con una sentencia del Tribunal Constitucional de Uganda que en agosto de 2014 invalidaba la legislación contra la homosexualidad aprobada en el mes de febrero del mismo año en el país. Un año después, el Parlamento de Uganda ha aprobado una nueva ley anti-gay. El terror vuele a instaurarse en el país. El parlamento ha decidido prohibir las organizaciones no gubernamentales que "promuevan" la homosexualidad o proporcionen ayuda a las personas LGBTI.

'Hay algunas ONG que han venido aquí para socavar y promover los malos comportamiento como la homosexualidad', ha dicho James Baba, ministro de Estado para Asuntos Internos mientras ha calificado a estas organizaciones como un "duro golpe" para la sociedad civil de Uganda. De hecho, el proyecto Walter Reed para prevención del VIH promovido y apoyado por Estados Unidos se ha clausurado.

Las ONG extranjeras tendrán prohibido involucrarse en la política de Uganda. Con la nueva lesgislación también permitirá a los poderes públicos supervisar, aprobar, inspeccionar y disolver las organizaciones no gubernamentales e impondrán sanciones penales muy severas a quienes violen la draconiana ley.

"La ley podrá impedir a cualquier ugandés trabajar colectivamente a través de organizaciones locales e internacionales en cualquier investigación o promoción que se considere crítico con el gobierno", ha explicado Nicholas Opiyo, director ejecutivo del Capítulo Cuatro Uganda.

Estas disposiciones excesivamente amplias abren la puerta a silenciar a todos los sectores críticos con el gobierno incluidos pacifistas y activistas sociales.

Trabajar sin permiso podría llevar a multas, enjuiciamiento y sanción penal que pueden oscilar entre cuatro y ocho años de prisión para los directores de las organizaciones que no estén supervisadas y aprobadas por el Gobierno. Como muestra de la ola de terror está el reciente asesinato por lapidación a 6 personas LGBT en la Uganda rural, a la que se suma la muerte de un séptimo hombre homosexual de 28 años que fue apaleado el pasado 5 de agosto en otra zona del país por un grupo de vigilantes rurales y murió unos días después debido a las heridas, ya que se le denegó asistencia médica al no poder costeársela.
Fuente: Ragap

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