viernes, 23 de octubre de 2015

Una comunicadora social elegida Miss Gay Venezuela 2015: Cuando la transexualidad se confunde con travestismo

Una comunicadora social elegida Miss Gay Venezuela 2015: Cuando la transexualidad se confunde con travestismo 
 En Venezuela no existe ningún instrumento jurídico que proteja a las personas por su identidad o expresión de género. No existe regulación sobre el cambio de sexo y de nombre legal en el país, y estos procesos se prohíben de facto. La Ley Orgánica de Registro Civil en su artículo 146 reglamenta el cambio de nombre propio, estipulando que "toda persona podrá cambiar su nombre propio cuando este no se corresponda con su género, afectando así el libre desenvolvimiento de su personalidad", pero no se tiene registro de solicitudes de personas trans que hayan sido aprobadas, siendo normalmente éstas desechadas. Un país donde la obsesión por la belleza forma parte de la vida cotidiana de muchos y los concursos son vistos casi como un deporte nacional, las transexuales también se hacen notar.

Manuel Gonzales, una comunicadora social de 24 años que compitió con el nombre de Argenis González (ya que no tiene legalmente registrado su nombre con su identidad), fue coronada el pasado domingo Miss Gay Venezuela. Hasta el mismo nombre del certamen no respeta la identidad de las participantes ya que no se trata de hombres homosexuales sino de mujeres transexuales.  Este fin de semana se celebró la novena edición de este concurso, creado, según sus organizadores, con el propósito de rescatar la autenticidad del “travestismo histriónico”.

“Es un gran logro estar haciendo por novena edición este evento, y ahora ser la imagen de una comunidad tan extensa en Latinoamérica, y más en nuestro país. Sin duda el tener la oportunidad de que existan tantas personas heterosexuales que nos apoyen, que aplaudan el arte de la transformación, el travestismo, y poder ser vocera de este maravilloso orgullo, pues, me hace sentir realmente privilegiado”, dijo Gonzales en conversación con APTN tras recibir la corona.

Según los organizadores, el certamen también busca “dar a la comunidad gay de Venezuela la oportunidad de demostrar su capacidad para adoptar una transformación impecable como Miss Gay Venezuela, usando maquillaje, vestimenta y gestos como instrumentos”.

“La travesti más bella de Venezuela, como reza el slogan del concurso, es el arte de la transformación, este chico, que con elementos como el maquillaje, los tacones, el vestuario, la peluca, se convierten en la diosa, por el momento”, dijo a APTN Oscar Esquiboyer, estilista y maquillador.

Venezuela ha ganado siete veces el Miss Universo, en una ocasión dos veces consecutivas: en 2009 Stefanía Fernández se coronó al año siguiente que lo hiciera su compatriota Dayana Mendoza.

Venezuela también ha ganado Miss Mundo en seis ocasiones, seis veces el cetro de Miss Internacional y otras 100 diademas. Con excepción de la Miss Mundo de 1955, Susana Duijm, todas las coronas fueron conquistadas a partir de 1979.

En el proyecto "Hacia una construcción colectiva de políticas públicas en derechos y salud sexual y reproductiva en la República Bolivariana de Venezuela" publicado por La Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (AVESA), Acción Ciudadana Contra el SIDA (ACCSI) y Aliadas en Cadena en enero del 2015, se dieron a conocer los resultados de un conjunto de encuestas relacionadas a la diversidad sexual realizadas en Venezuela.

En cuanto al derecho a la igualdad y la no discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género, el 77% de los encuestados asegura que no se sentiría avergonzado de tener un hijo gay, un 76% aseguró lo mismo con una hija lesbiana, un 77% de un hijo o hija transexual y un 79% de un hijo o hija bisexual. Un 83% condena acciones discriminatorias y de rechazo hacia las personas transexuales. Esto contrasta con un 66% de rechazo al matrimonio igualitario, así como un 61% y 57% de personas que opinaron que los transexuales y homosexuales no tienen derecho a tener hijos, respectivamente. En cuanto al trabajo, una amplía mayoría del 88% de los encuestados reconoce al derecho de las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales a tener un empleo digno. Aunque, un 50% rechaza que el Estado reconozca legalmente el nombre elegido por una persona transexual.

Por definición, el travestismo es la acción de vestirse una persona con ropa propia del sexo contrario mientras que la transexualidad define la convicción por la cual una persona desea un cuerpo acorde con su identidad y vivir y ser aceptado/a como una persona del sexo al que realmente pertenece. Posiblemente este tipo de certámenes hacen un flaco favor a estas mujeres. Se da la circunstancia que todos los medios de comunicación que se han hecho eco de la noticia han hablado de las concursante en masculino como si se tratara de 'un juego de chicos' que se visten de mujer. Lamentable independientemente de que nos gusten más o menos los concursos de belleza.

Foto portada: Instagram Mis Gay Venezuela
Fuente: Ragap

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