lunes, 5 de octubre de 2015

La estética y la psicología se unen contra el rostro cansado y triste

De izquierda a derecha: Silvia Álava, Ángeles González-Sinde, Fabiola Martínez, Caritina Goyanes, Marta Robles, Raquel Moreno y Ana Serrano. Foto cedida por Ketchum 
 A los españoles, aproximadamente a partir de la treintena, nos preocupa que nuestro rostro parezca triste y cansado. Por eso, más de la mitad practicamos expresiones en el espejo, repetimos los selfies cambiando de ángulo la cámara y la pose o juzgamos a los demás según su expresión de la cara.

Estos resultados, fruto del estudio “Let your face do the talking”, realizado por la farmacéutica Allergan se convirtieron en objeto de debate de la doctora Raquel Moreno, especialista en medicina estética y directora médica de la Clínica Eres Estética Médica de Madrid y la psicóloga especializada en inteligencia emocional, Silvia Álava.

En el evento “Tu rostro habla de ti”, moderado por la que fue directora de Belleza de la revista Marie Claire, Ana Serrano, Raquel Moreno y Silvia Álava estuvieron acompañadas por la vicepresidenta de la Fundación Bertín Osborne, Fabiola Martínez, la empresaria Caritina Goyanes, la exministra Ángeles González- Sinde y la periodista Marta Robles, caras populares también preocupadas por el paso del tiempo.

Médicos honestos para elegir los mejores productos

La doctora Raquel Moreno dio con la clave para un tratamiento facial que cumpla las expectativas y “devuelva la frescura al rostro”: buen producto y buen profesional.

“Intento sacar la mejor versión de mis pacientes sin transformarlos”, admitía la experta en medicina estética.
La elección del material es crucial, hay que saber escoger los mejores productos, pues no todos los ácidos hialurónicos son iguales ni dan los mismos resultados.

Por otra parte, el médico tiene que estar bien capacitado y tener visión estética, es decir, “saber qué zonas tiene que tocar”, según la doctora Moreno.

“Hay que saber decirle al paciente ‘no te voy a hacer nada’ cuando es preciso. Muchos médicos no lo hacen porque creen que pierden al paciente pero lo ganan porque este ve que es honesto”, reveló la especialista de la Clínica Eres Estética Médica.

Una parte fundamental de la relación médico-paciente es la comunicación. La doctora Moreno resalta que hay que explicarle a la persona que se pone en manos del especialista cuál es su tipo de envejecimiento, así como enfrentarle a su imagen con el espejo o una foto para que entienda qué tratamiento se le aplicará.
Aunque por su consulta pasan desde veinteañeras hasta mujeres con más de setenta años, “la mejor edad para empezar a tratarse es la treintena”.

La cara, espejo del alma y las emociones

“La imagen de uno mismo nos condiciona, no ya solo la exterior, sino la que yo tengo en la cabeza”, ha señalado Silvia Álava, que apuesta por el uso de la imagen personal para “sentirnos bien”.

Experta en psicología infantil pero también en emociones, Álava defiende que estas últimas se expresan en el rostro de tal forma que la persona que tenemos enfrente las percibe e interpreta.

“Cuando estás feliz por dentro se nota por fuera, pero para eso tenemos que tener nosotros mismos la llave de nuestra propia felicidad”, opina esta experta.

A Silvia Álava no le sorprende el resultado de la encuesta en el apartado en el que pone de manifiesto que más de la mitad de las personas da mucha importancia a la forma de hacer un selfie, y es que “las redes sociales son una prolongación de nuestra persona”.

Aunque no se mostró contraria a los retoques estéticos faciales y apostó por potenciar los puntos fuertes, la psicóloga aconsejó “aceptar que el tiempo pasa para todos y cada momento tiene sus cosas buenas”. Con ella coincidió Caritina Goyanes: “Es importante saber envejecer”.

“Let your face do the talking”, algunos resultados

En el estudio de Allergan participaron 534 personas españolas: 71% mujeres, 29% hombres. Los resultados de nuestro país, respecto a otros, sacan a la luz la preocupación por mostrar la mejor cara de nosotros mismos. Estas son algunas de las conclusiones:

A nueve de cada diez le han dicho alguna vez “Pareces cansado” cuando en realidad se sentían bien.
El 87 % está preocupado de que su rostro dé la impresión de estar triste o enfadado si en realidad no lo está. “Suelo fruncir el ceño y mis hijos me preguntan sin estoy enfadada y no lo estoy”, reconocía entre risas Fabiola Martínez en el evento.

Seis de cada diez practica las expresiones delante de un espejo antes de acudir a un evento.
El 55% repite los selfies cambiando el ángulo de la cámara para transmitir una cosa u otra.

Más de nueve de cada diez está seguro de que la expresión de su rostro causa la primera impresión en una cita o una entrevista de trabajo.
Fuente: Cascaramarga.com

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