miércoles, 2 de septiembre de 2015

Ninfómanas: 10 datos que no sabías

Según el diccionario, ninfomanía se define como “furor uterino”. Esto ya nos da una idea. Pero ¿qué es la ninfomanía? La ninfomanía se caracteriza por el deseo compulsivo de tener relaciones sexuales. Según la Clínica de Sexualidad de Estados Unidos, la ninfomanía se considera una patología, ya que el sexo domina los pensamientos de la mujer y afecta otras áreas de su vida.

Entre los principales síntomas, destacan la necesidad incontrolable de tener sexo de todo tipo, desde relaciones sexuales con desconocidos hasta el consumo de pornografía – en ocasiones se recurre a la prostitución para satisfacer la necesidad sexual -, y un gran sentimiento de culpa. Ya refrescando lo que sabíamos, te brindamos 10 datos que quizá no conocías sobre las ninfómanas.

1. El uso del término ninfómana o ninfomaníatica es exclusivo para las mujeres. Si el hombre presenta un trastorno parecido se llama satiriasis, término que no es muy conocido debido a que los estudios sobre la cantidad de sexo que debería tener una persona se enfocan más en la mujer.

2. Actualmente estos trastornos ya no se diagnostican como ninfomanía o satiriasis, sino como hipersexualidad. Sin embargo, se siguen utilizando en la Clasificación Internacional de Enfermedades.

3. En la antigüedad, la ninfomanía se “curaba” con métodos drásticos como la extirpación del clítoris y los ovarios. También se les recetaba a las mujeres el bañarse con agua helada y dormir en exceso.

4. En el siglo XIX se creía que comer chocolate y leer eran dos de las principales causas por las que una mujer podía convertirse en ninfomaníaca. ¿Se imaginan cuántas candidatas a ninfómanas habría en la actuaidad?
5. Científicos han encontrado una relación cercana entra la hipersexualidad y la demencia. Así mismo, investigan el vínculo entre la bipolaridad y la adicción al sexo.

6. Lamentablemente, la ninfomanía ha servido muchas veces, desde la ley, como excusa (prueba válida) para que abogados defiendan a violadores y sean dejados en libertad.

7. Hace 200 años, los frenólogos (personas que se basaban en la antigua teoría de que los rasgos de personalidad y tendencias criminales se podían determinar a partir de la forma del cráneo, la cabeza y las facciones) creían que las mujeres que tenían las cabezas más grandes poseían mayor deseo sexual.

8. La terapeuta y escritora norteamericana Kelly McDaniel asegura que las mujeres hipersexuales disfrutan menos del sexo, pues al tenerlo en grandes cantidades lo convierten en una actividad común como lavarse los dientes.

9. Atención: que una mujer disfrute mucho del sexo no significa que sea ninfómana. Comienza a ser un problema cuando deja de tener sexo de forma funcional y lo convierte en una obsesión que afecta las actividades diarias y el sueño.

10. Algunas teorías señalan que las mujeres que en algún momento de su vida sufrieron una violación tienen mayores probabilidades de convertirse en ninfómanas, debido a que tratan de recuperar el poder de su sexualidad con sexo.

Fuente: Soho Colombia

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