viernes, 18 de septiembre de 2015

Iniciando una relación: ¿"Y si bajamos la velocidad?"

En el inicio de una relación, las mariposas necesitan su tiempo para madurar y volar. Creo que a veces nos excedemos en la velocidad y eso hace que nos estrellemos, quizás si la bajásemos funcione mejor, o el palo sea menor.

this is loveIlusión, mariposas volando, puede estar nublado que nosotros vemos un sol radiante, se nos pone cara de bobos, vamos con una sonrisa tonta de oreja a oreja; hacemos algunas “locuras”, ya no hay cansancio ni pereza que valga, etc. Estos son algunos de los síntomas que muchos presentan cuando la campanilla del enamoramiento hace tilín.
Es un momento súper bonito, donde parece que te vas a comer el mundo, te sientes imparable, tu autoestima se sube por las nubes –una de las grandes inyecciones de autoestima es que alguien se fije en ti– y vamos a toda velocidad, para vivir cada instante, cada momento. El móvil echa humo, mensajitos, sonrisas, palabras bonitas, llegando a ser “encantadoramente” empalagosos.

Lo conociste ayer, y hoy ya lo saben la mitad de tus amigos; a partir de ese día quieres verlo todos los días, empiezas o empieza a dormir en tu casa, y en un mes, casi viviendo juntos. ¿Os suena esto? ¿Os ha pasado alguna o varias veces? Ufff... ¡qué bonitoooo!

Pero, muchas veces, llega el día, en que te despiertas, y ¿qué ha pasado? Pues que nos damos el batacazo, de repente el sol se esconde, las mariposas vuelan y no vuelven, y ese hombre desaparece. Hemos vivido una montaña rusa de emociones y de repente se para en la parte más baja, y pasamos de la inmensa alegría a la terrible tristeza, nos convertimos en víctimas o verdugos. De creer en el amor pasamos a la decepción, o al "no me volveré a enamorar en la vida", "todos los hombres son iguales… van a lo que van"...

Esto no lo digo solo porque lo he oído de amigos y clientes, también porque me ha pasado en más de una ocasión. Y yo me pregunto: ¿tan faltos de cariño estamos? ¿No nos excedemos en velocidad? Está bien emocionarse, pero ¿no convendría echar el freno (que no digo poner puertas al posible amor)?

A veces creo que nos pasamos de velocidad, por el motivo que sea, y no nos paramos a pensar con la cabeza fría, nos dejamos llevar solo por el corazón, y es bueno; pero creo necesario, alinear mente y corazón. Sí que es verdad que hay flechazos, pero no siempre, y yo diría que, en casos contados, esos flechazos duran mucho…

Es bonito volar y dejarse llevar, pero con los pies en la tierra. Lo acabas de conocer, puede haber muy buena conexión inicial, y esa conexión se tiene que asentar, y eso lleva su tiempo, su conocimiento mutuo, su espacio, su lugar, su momento, como os digo no es de hoy para mañana.

Podemos o nos pueden llegar a agobiar, puede que des por sentado que por ambas partes hay la misma sintonía, cuando quizás no sea así, o simplemente un fogonazo inicial, que se queda en eso. Mil razones, que a veces sabemos o entendemos, y otras no. El caso es que sucede y sufrimos.

Quizás nos vendría bien, en estos casos, si no frenar en seco, sí que ir pisando un poco el freno, hasta que las cosas se vayan asentando, y si no, el batacazo quizás sea menos doloroso. Como dicen por ahí “la experiencia es un grado”, y si te ha pasado antes, mira de que no te vuelva a pasar.
Fuente: Cascaramarga.com

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