miércoles, 1 de abril de 2015

Preguntas impertinentes que hacen los heteros (I)

Estas son solo algunas de las incómodas preguntas o afirmaciones de las que hemos sido 'víctimas', como gays, en algún momento de nuestra vida. Seguro que te suena más de una.



La institucionalización de la heterosexualidad en el mundo sigue presente en pleno siglo XXI. Admitámoslo, el mundo está formado por una mayoría heterosexual, no tiene nada de malo.

Hasta aquí todo bien, ¿pero qué necesidad hay de tratar al resto, es decir, los que somos minoría, como bichos raros? ¿Quiénes se han creído para formular preguntas tan impertinentes como estúpidas?
No, heterosexuales del mundo, no son ustedes más gayfriendly por acribillarnos a preguntas inapropiadas sobre nuestra homosexualidad. Esto no es tratar con normalidad el tema, esto es más bien hacer notorio tu arsenal de prejuicios, tu ignorancia y tu falta de empatía como amigo.

Los hay que incluso se ofenden si un tercero les llama la atención: “Creo que esa pregunta está fuera de lugar”. A lo que ellos siempre responden: “Es que quiero saber”. Mi consejo es que si quieren saber se documenten por Internet, visualicen una película porno gay o lean libros al respecto.



A veces parece que los heterosexuales dan por hecho que el mundo es suyo, y que nosotros las minorías, ‘los raros’, debemos darles respuestas ante todo lo que ellos no son capaces de comprender.
Pues bien, ya basta, con comentarios como: “A mí no me importa que seas gay, no voy a dejar de quererte”, estaría bueno que me dejaras de querer por mi orientación sexual. O la afirmación: “Yo no tengo problemas con los homosexuales”, bien, porque nosotros, en principio, tampoco los tenemos con los heterosexuales. O el que más me gusta, “Yo no soy homófobo, tengo un montón de amigos gays”, sí, amigos a los que llamas maricón o increpas con inoportunas preguntas, eso no es ser tolerante y tampoco un amigo.

Hagamos una recopilación de las preguntas e impertinencias más comunes de las que somos víctimas por parte de los heterosexuales:

1. ¿Quién de vosotros es la mujer y quién el hombre?
Pues bien, en nuestro caso resulta que somos dos hombres o dos mujeres. Es el principio básico de la homosexualidad. Homosexual = mismo sexo, ¿entendéis? Aquí no hay un rol de hombre y otro de mujer, por favor ahorraos estas estupideces.

2. ¿Te han penetrado alguna vez?
A ver, ¿le preguntas a tus amigas si las han penetrado alguna vez? ¿Le pregunto yo a tu novia o mujer si la han penetrado alguna vez? ¿Te pregunto yo si tu mujer te ha metido el dedo por el culo alguna vez? No, ¿verdad?

3. ¿Has probado a acostarte con una mujer?
En este caso la pregunta depende del contexto, si se hace como curiosidad vale, pero si la pregunta parece tu solución a ‘mi problema’ te diré :“¿Has comido caca para saber si te gusta?”. Pues esto es igual, hay cosas que uno sabe que no le gustan sin haberlas probado.

4. ¿Naciste gay o te hiciste?
Esta pregunta se la hacen sobre todo a personas que hayan mantenido relaciones heterosexuales antes de desarrollar su homosexualidad. Como siempre decimos, cada persona es un mundo, y cada caso es particular. No obstante, sean cuales sean las circunstancias de cada uno, es sumamente impertinente preguntar si eres “gay por vicio” (como designan algunos heteros a este tipo de gays, para diferenciarlos de los que “nacen”). En nuestra humilde opinión, cada uno desarrolla su homosexualidad a su debido tiempo y dependiendo de las circunstancias que rodeen su caso, pero el vicio y el aburrimiento no nos parecen los detonantes.

5. ¿Pero te gustaría ser una mujer?


No, me encanta ser un hombre, si desease ser una mujer sería transexual. Transexualidad y homosexualidad son dos cosas completamente distintas. La primera hace referencia a la identidad de género, y la segunda a la orientación sexual. De hecho se puede ser transexual y homosexual, si fuera mi caso –que no lo es– me sentiría mujer y me gustarían las mujeres.

6. ¿Es definitivo o solo estás pasando por una etapa? A lo mejor estás confundido.
Esto es lo que es y lo que hay, de momento y a día de hoy, si mañana hay cambios ya te los comentaré. Además, ¿una etapa hacía qué?

7. ¿Eres gay? ¡Qué desperdicio!
Este comentario es tan 'agudo' como repetido por las mujeres. No, no es un piropo decirle a alguien que por su condición sexual, no compatible con la tuya, es una persona desaprovechada en el mundo, tampoco si tu intención es alabar sus atributos.

8. ¡Los gays sois tan sensibles!
A ver, la sensibilidad depende de la persona y no de su orientación sexual. No obstante, te diré que algunos gays tienen la sensibilidad en el culo (cada uno que haga su lectura).

9. ¿No tienes miedo de infectarte del VIH?



El mismo que deberías tener tú, o que debería tener tu novia cada vez que contratas los servicios de una profesional y te olvidas del preservativo. El VIH no solo afecta a los gays, presuponer esto es una auténtica temeridad por tu parte.

10. ¡No pareces gay, tú no tienes pluma!
No todos los gays tenemos pluma, no todos los gays están cachas, no todos los gays saben de moda, no todos los gays escuchan a Madonna (bueno, quizá esto último sí). Hay tantos tipos de gays como tipos de personas en el mundo, está claro que tenemos rasgos culturales comunes, pero no tan fuertes como para englobarnos en una cultura única. Desde osos, hasta modernos, intelectuales, jugadores de fútbol, aficionados a los videojuegos, guapos, feos, horteras, plumíferos o muy masculinos.
Fuente: Shangay.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario