miércoles, 8 de abril de 2015

Cuando el amor duele

cuando el amor duele1 


¿Creemos de verdad en el amor? Yo creo en el amor. En el amor en el sentido más puro. Sin deslealtades. En el amor que se entrega sin condiciones y sin esperar nada a cambio.
Más bien deseo creer en ese amor. Porque el amor nunca es desinteresado. Desde el sentir más profundo siempre ansiamos ser correspondidos. Con una sonrisa, con una palabra amable, con cualquier gesto que nos indique que merece la pena amar.

Pero, a veces, amamos imposibles y justificamos cada lágrima derramada, cada sensación de vacío, cada momento de abandono, cada desilusión.

Amamos tanto que por una sonrisa perdonamos las malas caras, que por un beso olvidamos todos aquellos no recibidos, que por un abrazo dejamos de lado los días de desidia, que por una llamada arrinconamos los silencios.

Amamos tanto que la dignidad se transforma en una simple palabra escrita en un papel sin valor.

Amamos tanto que priorizamos sus sueños a los nuestros.

Amamos tanto que la esperanza pierde su color verde esmeralda para tornarse en un gris opaco.

Amamos tanto que nos hundimos en un profundo mar de lágrimas, cada día, en una espera sin sentido.

Amamos tanto que llega el instante en que ni el dolor duele, ni las lágrimas son húmedas, ni al corazón le quedan latidos que emitir ni pedazos en que romperse.

el amor duele

Llega un día en el que amamos tanto que decimos adiós sin mirar atrás porque ya no nos queda nada que perder.

Llega un día en el que decides que el amor no debe lastimar.

Un día en el que optas por creer en ese amor puro, por ti mismo, y en el que eliges regalar tus sonrisas, tus abrazos, tu corazón y tus besos a quien realmente los valore, a quien camine a tu lado.
Y aunque, mientras tanto, duele hasta respirarla porque inunda de recuerdos hasta el último rincón de tu mente, y estos acaban desbordándose por cada poro de tu piel, sigues adelante… por ti.
Fuente:  Revista MiraLes

No hay comentarios:

Publicar un comentario