viernes, 20 de marzo de 2015

Transexualidad en la infancia

 
 Hoy queremos hablaros del caso de Cassandra, una niña de 14 años que nació siendo niño, y del problema de la transexualidad infantil ¿A qué edad se debe comenzar un proceso de cambio de sexo?



Últimamente hemos hablado mucho sobre transgénero infantil, un tema que preocupa a muchos expertos por ser esta una etapa en la que la personalidad de un individuo comienza a construirse y que da paso a la adolescencia. El problema que se plantea es si están seguros de encontrarse ante un caso de transexualidad o tan solo se trata de una 'etapa' del niño. Una cuestión peliaguda a la que se trata de dar respuesta. Recordemos el caso de los campamentos para 'niños con género variante'.
En la mayoría de los casos, los padres suelen acudir a gabinetes psicológicos especializados en materia transgénero que puedan hacer un análisis previo del caso y dar unas recomendaciones, que no siempre serán fiables al cien por cien, pues cada niño es un caso independiente.
Para dar luz a ciertas dudas que plantea esta evaluación, os traemos el caso de Cassandra, una niña transexual de 14 años. A pesar de su juventud, las respuestas de Cassandra desvelan que no resulta demasiado joven para comprender su identidad de género, pues ofrece respuestas calmadas y ausentes de prejuicios sobre su transexualidad.

"Algunas personas pueden resultar estúpidas e intransigentes con el tema, pero realmente estoy asombrada por la cantidad de gente que se ha puesto de mi lado y que ha saltado en mi defensa tan pronto como se dijeron cosas anti-trans", declara la joven.
Cuándo el Dr. Paul McHugh, ex Jefe de Psiquiatría del Johns Hopkins Hospital, le pregunta: “¿Estás segura de que eres en realidad transexual?”, la respuesta de Cassandra fue un rotundo “Sí, no hay nada de lo que esté más segura”. Esta es la primera pregunta que se le hace a un niño transgénero, y asegura que los que realmente lo son no tienen dudas.
Según el Dr. McHugh, el 80% de los adolescentes crecen fuera de sentimientos transgénero. Por eso resulta tan difícil que sus compañeros generacionales sientan empatía por ellos, es difícil transitar el camino entre el sexo en el que naciste y con el que te identificas, un largo proceso que requiere templanza y fuerza emocional.

El Dr. McHugh afirma que siempre que se encuentran con casos como el de Cassandra, que exteriorizan una recia voluntad de llevar a cabo una transición sexual, el paso a seguir es empezar cuanto antes, y evitar que el sujeto pase por una pubertad no deseada. “Hacerles pasar por una pubertad que no corresponde a su identidad puede generar grandes complicaciones emocionales”, advierte el experto, y señala que el 41% de las personas transexuales que se ven obligadas a pasar por esta maduración sexual indeseada intentan suicidarse en algún momento de esta etapa. Una cifra terriblemente alta.
Según el Dr. McHugh, hace años se pensaba que la transexualidad derivaba de un trastorno mental, que hacía que los individuos no se identificasen con el género sexual con el que habían nacido. Pero él es más afín a estudios recientes, que señalan que no es un problema en el cerebro, sino un problema con el cuerpo. “Básicamente es algo que ocurre en el útero, el feto, que es femenino por defecto, se desarrolla como varón cuando recibe el cromosoma Y. Pero también depende de una doble dosis hormonal que el cuerpo de la madre envía al del feto: una para hacer el cerebro masculino y otra para hacer el cuerpo masculino”. Según este experto, la variación de estos mensajes hormonales haría desarrollar un cuerpo no acorde con el cerebro.

Otros estudios señalas causas diversas. Por ejemplo, los suecos Ivanka Savic y Stefan Arver hablan de ‘disforia de género’: una consecuencia de una diferenciación sexual cerebral atípica entre mente y cuerpo sobre cerebros feminizados.
El estudio del Dr. Kruijver de Ámsterdam, que apoya la diferenciación sexual del cerebro y los genitales, y señala un desarrollo de estos en direcciones opuestas, apunta a una base neurobiológica de la transexualidad.
El estudio de I. Savic y S. Arver, del Departamento de Neurociencia Clínica del Stockholm Brain Institute, sostiene que la anatomía del cerebro desempeña algún papel en la identidad de género.

Pero lo único cierto sobre todo esto es que la transexualidad es una realidad comprobada, pese a que a día de hoy no tengamos ningún descubrimiento concluyente relativo a sus causas. Es decir, no sabemos por qué se produce el transexualismo, todo son hipótesis.
“Sé que soy una mujer desde que tenía tres años, siempre lo he sabido, mucho antes de aprender la  palabra 'transexual', que no conocí hasta que tuve 11”, afirma Cassandra.
"No es fácil  arreglar el cuerpo", advierte el Dr. McHugh. "Nunca se podrá conseguir con la tecnología o medicina actual una vagina completamente real o un útero donde engendrar un bebé. No obstante, podemos conseguir que su cuerpo se ajuste a su identidad lo máximo posible, y eso no hará que sea menos mujer de aquella que nació siéndolo". Y subraya la necesidad de llevar a cabo un tratamiento hormonal y quirúrgico lo antes posible para evitar una pubertad no deseada.

"El género es lo que está en tu cerebro, y el sexo lo que está en tu cuerpo. Solo uno mismo puede definir su género. El género es lo que eres, como tu alma", explica Cassandra con una concisión asombrosa.
Fuente: Shangay.com

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