miércoles, 18 de marzo de 2015

Sexo gay en la cárcel: más consentido en las duchas y celdas que violaciones

Presos heterosexuales reconocen sus encuentros con otros reclusos "por necesidad"


La violación entre hombres es muy poco frecuente en las prisiones, al menos en la de Inglaterra y Gales, mientras que el sexo gay consentido, la pornografía y la masturbación es un fenómeno generalizado y aceptado, de acuerdo con las conclusiones de la primera revisión sistemática de las relaciones sexuales entre reclusos ordenadas por las autoridades británicas.

La comisión, que ha analizado durante años las relaciones sexuales en prisión, y  creada por la Liga Howard para la Reforma Penal, advierte de un “problema de salud urgente” y pide “políticas coherentes y aplicadas consistentemente que reconozcan y respondan a la realidad de las relaciones sexuales consentidas y coercitivas en prisión”.


Ex prisioneros homosexuales y bisexuales que participaron en el estudio aseguran que podían mostrar abiertamente su orientación sexual con sus compañeros, pero que tenían que ser discretos sobre sus relaciones sexuales. Por lo general, los encuentros se daban sobre todo en las celdas y en las duchas. Bastantes de los que  compartían celdas tuvieron relaciones sexuales durante la noche a pesar de que la política penitenciaria oficial prescribe separar a aquellos que sean sorprendidos teniendo sexo.

Algunos presos heterosexuales confesaron que tenían relaciones sexuales con los presos homosexuales o bisexuales “por necesidad” y otros ex reclusos manifiestan que reanudaron sus relaciones heterosexuales exclusivas tras abandonar la cárcel: “Soy completamente hetero. Lo que ocurre en la prisión es que no hay otra manera de conseguir sexo”, aseguran algunos de estos testimonios.
Fuente: ocioxocio

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