viernes, 13 de marzo de 2015

Aceptar la propia sexualidad y ser feliz

 
 El miedo es una reacción normal ante situaciones de cambio o que supongan un riesgo para la "buena conciencia" que tenemos. El miedo se vuelve desadaptativo cuando nos incapacita, nos genera una situación de paralización y nos impide desarrollar nuestra vida de forma íntegra. En este sentido, cuando una persona no asume su propia identidad habrá que analizar por qué no la asume. Podría ser que la persona detecta que su entorno lo entenderá, podría ser que la persona no acepta esa forma de vivir la sexualidad por los valores que le han enseñado.

Es importante que la persona adquiera y tome conciencia de que eso está pasando, es decir, tomar conciencia de que no estoy asumiendo mi sexualidad y eso hay que resolverlo y querer resolverlo. Se pueden dar una gran cantidad de síntomas si esto no se resuelve, de todo tipo a nivel psicológico, interferir en el funcionamiento familiar y en otras áreas de la vida personal. Si no somos capaces de conectar con nuestra propia identidad, difícilmente podremos tomar otros asuntos de nuestra vida. Por lo tanto esto afectará a la persona en relación a su autoestima, en la forma en la que se relaciona con los demás, en ser susceptible de sufrir sintomatología depresiva y de ansiedad.

Vivir una vida conyugal con alguien que no te atrae realmente, ¿qué puede provocar? Esto dependerá del grado de aceptación y de conformismo que tenga una persona. Podría generar una situación desordenada a nivel familiar, una insatisfacción general que provocara riesgos a nivel psicológico. En cambio, una persona con ciertas características personales podría llevar una doble vida con normalidad durante muchos años siempre y cuando se adaptara a esta situación.
Fuente: Frecuenciagay

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