sábado, 28 de febrero de 2015

No quiero más "gay-dramas" en mi vida

¿Os suena la canción de Fangoria Dramas y comedias? A mí me parece buenísima, con una letra llena de contenido, que viene muy bien escuchar y cantar a plena voz cuanto tenemos algún problema, ruptura sentimental, situaciones que nos atascan en la vida y no nos dejan avanzar.
Me da la sensación que a los seres humanos, y en el mundo gay, muchas veces, “nos encanta” un drama, ir llorando por las esquinas, lamentándonos por lo sucedido, quejándonos de todo… Lo digo sin ánimo de criticar a nadie, que a mí me ha pasado, unas veces porque no veía salida, y otras porque era una forma de llamar la atención, de pedir cariño (una forma poco efectiva porque al final cansas a tu entorno).
En nuestra vida nos hemos encontrado, y nos encontraremos, frente a estas situaciones, problemas, dificultades, que no cabe duda, puedan ser dolorosas, y necesitemos un tiempo para recuperarnos, curar heridas, para volver a levantar cabeza.
El problema está cuando nos quedamos anclados en esa situación, y no superamos ese momento de dolor, y nuestra vida se vuelve gris, todo se nos hace un mundo, y nos metemos en un papel melodramático, y me surge esta reflexión - pregunta, tomada de Fangoria, y se la hago a mis clientes:
Deja de quejarte sin descanso,
es aburrido y ¿de qué sirve?
Piensa que el futuro sigue en blanco,
que nada está escrito,
que todo es posible.
¿De qué sirve quejarnos continuamente? Sinceramente, de nada. Bueno sí, ponernos aún peor de lo que podamos estar. No sirve de nada, no aporta nada positivo, y sobre todo no aporta soluciones, es como estar en tierras movedizas que poco a poco te van absorbiendo. Yo no sé tú, pero yo quiero seguir caminando, disfrutando, viviendo, con lo que hay que salir de ese círculo.
En coaching este el gran punto a trabajar, focalizar en soluciones y no en problemas. Cambiar el foco y comenzar a pensar qué puedo hacer para salir de esta situación, ya supone un cambio de actitud, un cambio de pensamiento a positivo.
  • coach¿Qué te suena mejor: buscar soluciones o ahogarte en el fango?
  • ¿No te cansa estar triste?
  • ¿Te compensa estar centrado solo en lo sucedido?
  • ¿Avanzas hacia algún lado?
Para ayudarte a cambiar el foco, y buscar soluciones o salir de ese círculo, algunos ejemplos de preguntas, que te puedan servir:
  1. ¿Cuál es problema concretamente? Reconócelo, sin meter sentimientos, pon nombre a la situación, el quieras. El tenerla identificada ayuda mucho.
  2. ¿Qué quieres conseguir? ¿Qué te gustaría obtener? ¿Cómo te gustaría sentirte? ¿Para qué lo quieres? El para qué marca el objetivo final y el punto de motivación.
  3. ¿Qué opciones tienes para salir de la situación o solucionar el problema? Haz una lista de todas las alternativas, grandes, pequeñas, medianas, completas, parciales. Y luego pros y contra de cada una.
  4. ¿Cuál te atrae más? ¿Cuál es más accesible para ti? ¿Cuál crees que puede dar mejores resultados?
  5. De las opciones barajadas, elige la que mejor veas para ti, y que estés convencido te va a ayudar, y a continuación, ¿qué cosas concretas vas a hacer con esa opción para ponerla en marcha? Pon fecha de inicio y adelante, a por la solución.
Se podrían hacer muchas más que ayuden a concretar al máximo el plan para salir del melodrama y pasar a la comedia de la vida. Habrá dudas y resistencias, para superarlos ten presente el para qué te vas a poner en marcha, como dice Fangoria: "No quiero más dramas en mi vida, solo comedias entretenidas".
Fuente: Cascaraamrga.com

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