viernes, 30 de enero de 2015

Etiquetas y mundo gay

etiquetaHoy quería hablaros del mundo “etiqueta”, que nada tiene que ver con “ir de etiqueta”, sino de autoetiquetarnos.
Buscando definiciones, me quedo con esta, sacada de Wordreference, que viene bien para el tema que hoy os planteo: "marca o señal que se coloca en los productos para su identificación, valoración, clasificación, etc".
Cuando vamos a comprar algo, siempre o casi siempre, buscamos la etiqueta, para ver su precio, la talla, su composición. La etiqueta es la que da información del producto que estamos mirando, y en base a esa información, podemos decidir comprar o no.

Imaginaros que veis algo que os llama la atención, y miráis la etiqueta para ver, por ejemplo, lo que vale, y pone 0€, ¿qué pensáis? Yo pensaría que muy malo tiene que ser para que no valga nada. O que en la composición ponga que es tóxico, lo dejaría hasta con cuidado en la estantería, no vaya a ser. O que la información que da sea errónea o no esté bien reflejada, sin embargo, el producto es lo más; pues tampoco lo compraría. O imaginaros una etiqueta en blanco… ¿qué haríais?

Ahora imaginaros que sois o somos un producto, en sentido figurado, aunque a veces en ciertos ambientes parece que sea en sentido literal, ya sabéis a qué me refiero, ¿qué diría o que dice tu etiqueta? Yo las clasifico en tres tipos: de valor, de saldo y tóxicas.

autoestimaDe valor:
¿Te valoras, te respetas, te quieres, te aceptas? ¿Eres como eres, como te has hecho a ti mismo? ¿Te sientes bien contigo mismo? Si la respuesta es que si, tu auto-etiqueta será de valor, y así la mostrarás a los otros, sin importante lo que digan o piensen, dará información de calidad, porque muestra lo que eres y quien eres. Demuestra seguridad y confianza en uno mismo, y muy buena autoestima.
Con esta conseguirás gente auténtica, amigos sinceros, personas que te querrán y aceptarán, incluso admirarán por mostrar lo que eres.

De saldo:
Estas son las etiquetas veletas, giran a favor del aire, que no dicen nada concreto, que cambian la información, o están en blanco. No saben qué son, ni quiénes son, sin carácter definido, o que no lo quieren definir, quizás para intentar contentar todos. Gente sin personalidad, posiblemente por miedos, o porque su autoestima no está muy allá.
Con esta, posiblemente no consigas nada, te puede llevar a la soledad, porque nadie te conocerá realmente. En la calle eres de una forma, en casa de otra, en cada local eres de otra, y así sucesivamente. Se camuflan o adaptan, nunca sabes de qué palo van, ni que quieren.

etiquetasTóxicas:
¿Os suenan frases como: no voy a ser capaz, nunca lo voy a conseguir, soy un desastre, no doy la talla, no me lo merezco, me miran mal, nadie se fija en mí, nunca encontraré a esa otra persona, tengo mal cuerpo, etcétera? Estas y otras, son para mí las auto-etiquetas tóxicas. Etiquetas que seguro no reflejan lo que eres en realidad, pero es lo que los otros perciben, y tú mismo te crees.

En el mundo gay tendemos a compararnos o mirarnos en el espejo de ciertos estereotipos, su cuerpo, su forma de vestir, de comportarse, su corte de pelo, su estilo de vida o aparente estilo de vida; y dependiendo de la seguridad y el valor que nos demos, esto puede influir a la hora de autoetiquetarnos. Puede surgir la envidia y la comparación, y de ahí la infravaloración hacia nosotros mismo, porque nos gustaría ser como ellos, y no lo somos, y si no somos así, no vamos a triunfar.

Esto, para mí, es un error total y absoluto, cada uno es como es, y aparentar ser lo que uno no es realmente, te restará valor, te llevará sentirte vacío y sin identidad. Y el hecho de no ser como ese tipo de personas a las que “envidias” no significa que no vayas a triunfar.
Tú eres como eres y eres lo mejor y más maravilloso que tienes, eres tu mayor tesoro, y el mundo está esperando verlo. No te engañes, ni te esfuerces en ser como otros, y triunfaras en la vida. No gastes energía en lo que no vale la pena. Que tu etiqueta sea de valor, auténtica y original, y se fijaran en ti.
Fuente: cascaramarga.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario