viernes, 12 de diciembre de 2014

¿Buscar el amor o dejarse encontrar?

 love

¿Buscar o dejarse encontrar? Pregunta que me he hecho, me han hecho, he hecho, se han hecho y se sigue haciendo. ¿Alguna vez te las ha hecho? 

Se acerca la Navidad, donde la sensibilidad y las emociones están más a flor de piel. Llega el invierno y con él, el frío, y el posible deseo o anhelo de tener pareja, sino la tienes, para acurrucarte en el sofá y ver una peli, compartir un café calentito, dar y recibir mimos, dormir acompañado, entre otras muchas cosas; a cada uno lo que más le guste.

Cuando has tenido relaciones, más o menos largas, que por una causa u otra se han acabado, y pasado el tiempo de “duelo”, te has lavado de nuevo la cara, te has puesto tus mejores galas para salir, y tus amigos te dicen: “seguro encontrarás a alguien especial, el amor volverá a surgir”; o has conocido a alguien, que de repente te pregunta: “¿qué buscas?”. ¿Qué has contestado?

love 2¿Buscar o dejarse encontrar? ¿Qué es mejor? Posiblemente has dicho, yo uno de ellos, no busco nada, abierto a lo que surja, me dejo encontrar…

Cuando hablo de buscar, lo hago como símil de querer algo. Si yo quiero un pantalón nuevo, quiero un helado, o comprar lo que sea, si no voy a buscarlo, o lo encargo, es difícil que venga a casa de forma mágica. Iba a decir que a casa solo me suben el butano, pero también tengo que avisar que quiero butano. Hoy ya te lo llevan casi todo a casa, pero claro, hay que encargarlo. ¿Y si encargamos el amor, nos lo traerían a casa?

Si en el fondo, aunque no lo reconozcamos abiertamente, queremos encontrar de nuevo, o por primera vez, ese amor, que nos llene, nos acompañe, que nos quiera, nos mime, nos cuide, y al contrario, ¿por qué no decirlo? ¿por qué no ponerlo en los perfiles que puedas tener? Si alguien te pregunta, ¿por qué no decir que te gustaría encontrar de nuevo “your love”? ¿a qué tienes miedo, a sentirte vulnerable, que te vean débil? ¿o a que te hagan daño?

La aventura del amor es algo maravilloso, divertido, con esa ilusión, esas mariposas revoloteando, donde el invierno parece primavera, la adrenalina se dispara, haces locuras por esa persona…
El riesgo de que no salga bien está ahí, pero ¿y si sale bien? Las historias no tienen porque repetirse porque puedes hacer las cosas distintas para que no se repitan.
¿Buscar o dejarse encontrar?
Tantos si eres de un bando o del otro, sino abres puertas, no arriesgas, no te lanzas, no te “pones a tiro”, no caminas por los lugares donde puede aparecer ese amor, será difícil lo encuentres. En el sofá, con las puertas cerradas, lo veo algo complicado.

Siempre puede ser que por casualidad alguien llame a la puerta de casa y al abrir surja la chispa, pero hay más posibilidades si, como te decía: te lavas la cara, te pones tus mejores galas, entre ellas la sonrisa (no vayas como una seta o el morro torcido, que eso no atrae mucho), y a buscar o dejarse encontrar.
Fuente: cascaramarga.com


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