jueves, 23 de octubre de 2014

Todo sobre los orgasmos: ¿por qué los tenemos, por qué no y cómo incrementar el placer? (Traducción)

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Hoy queremos compartir un texto que encontramos en el blog de Our Bodies Ourselves y que nos parece toca algunos puntos interesantes sobre el orgasmo. Como sólo está en inglés decidimos traducirlo para las lectoras hispanas, con todo el respeto y admiración por el trabajo de Our Bodies Ourselves. Que lo disfruten, y recuerden siempre que el orgasmo, como la tierra, es de quien lo trabaja. 

Todo sobre los orgasmos: ¿por qué los tenemos, por qué no y cómo incrementar el placer?

Esta es una traducción del texto original: All About Orgasms: Why We Have Them, Why We Don´t, and How to Increase Pleasure del Blog de Our Bodies Ourselves.
La mayoría de las mujeres sentirán un orgasmo, aunque esto puede requerir de  práctica o de experimentar con posiciones.
Un orgasmo puede ser una experiencia suave y sensual, o físicamente intensa e incluso de éxtasis, causando una pérdida momentánea de la consciencia cotidiana. Puede sentirse diferente en diferentes momentos, dependiendo de factores como: tu estado emocional o físico; si te estás masturbando sola o estás sexualmente activa con una pareja; el tipo y cantidad de estimulación; tu nivel de energía y grado de excitación; y en qué fase de tu ciclo menstrual estás.
Algunos orgasmos son puramente físicos; otros pueden involucrar aspectos subjetivos y psicológicos. Los sentimientos y la intimidad pueden intensificar los orgasmos con una pareja y a la inversa, los orgasmos pueden intensificar la intimidad.
Una mujer describe cómo se siente después de un orgasmo:
Una vez que un amante conoce mi cuerpo lo suficientemente bien para ser capaz de hacerme venir fácilmente, se siente tan bien relajarse y ceder el control sobre lo que está pasando. Después, amo sentirme sexy y satisfecha con mi cuerpo, que responde a todas esas sensaciones divertidas y consigo liberarme de la forma en que deseo. Para alguien que ha tenido una relación bastante dura con su cuerpo a través de los años, es algo grande e importante estar ahora entusiasmada con mi cuerpo a través de la forma en que experimenta placer. 
Algunas de nosotras necesitamos estimulación directa y a veces prolongada en el clítoris, antes y durante la relación sexual. Usar un vibrador cuando te masturbas o durante el sexo con una pareja puede ayudar.
Las mujeres tienen el potencial de responder a la excitación sexual con todo su cuerpo y especialmente en la región pélvica. Las mujeres que han tenido una histerectomía total, en la que el cérvix y el útero han sido removidos, pueden aprender a enfocarse en diferentes tipos de estimulación sexual y sensaciones.
Las mujeres con lesiones en la espina dorsal que no tienen sensibilidad en el área pélvica han reportado experimentar orgasmos y sus sensaciones en otras partes del cuerpo. Y algunas mujeres experimentan orgasmos con sólo pensar o evocar imágenes, sin ningún contacto físico.

¿Qué pasa cuando tengo un orgasmo?

El Dr. William Masters y Virginia Johnson, investigadores pioneros en el campo de la sexualidad humana, afirman que todos los orgasmos femeninos son fisiológicamente iguales – provocados por la estimulación del clítoris, con contracciones producidas principalmente en el tercio externo de la vagina. Sin embargo, algunas mujeres describen orgasmos que no encajan en este modelo.
Algunas mujeres encuentran el cérvix y el útero cruciales para el orgasmo, lo describen como “profundo” o “uterino” y es provocado por penetración vaginal. El desarrollo del orgasmo puede involucrar una contención involuntaria de la respiración, la cual es liberada explosivamente en el orgasmo, y parece no haber contracciones del tercio externo de la vagina.

El papel del clítoris

Para muchas mujeres, el clítoris es el órgano más sensible a la estimulación y juega un papel central en la elevación de las sensaciones de tensión sexual. Más que sólo un punto; es una red expansiva de tejido eréctil, glándulas y nervios.
Tú o tu pareja pueden estimular tu clítoris en muchas formas –manual, oralmente, o usando la presión del cuerpo o un vibrador.
Cualquier roce o presión sobre el área del monte de venus o en los labios vaginales (aun en la parte baja del abdomen o en la parte interna de los muslos) puede mover el clítoris y también pueden presionarlo hacia arriba contra el hueso púbico

El punto G

Algunas mujeres experimentan placer sexual y orgasmos intensos cuando es estimulada un área particular dentro de la vagina: aproximadamente de un tercio a la mitad hacia arriba de la pared frontal. El área fue primero descrita por el Dr. Ernst Gräfenberg, quien publicó sus hallazgos en 1950, y fue nombrado el punto G en su honor por los investigadores Dr. John Perry y el Dr. Beberly Whipple.
Hay un debate entre investigadores sobre si el punto G es una estructura anatómica diferente o si el placer que algunas mujeres sienten cuando el área es estimulada se debe a su cercanía con los bulbos del clítoris.
Si quieres explorar si la estimulación de esta área es placentera para ti, reserva un tiempo cuando puedas permitirte relajarte y excitarte. Puedes querer entrar en calor con otros tipos de estimulación y luego usar tus dedos para explorar dos o tres pulgadas dentro de tu vagina, hacia tu abdomen, busca una textura rugosa. Puede ser útil curvear tus dedos como si hicieras “ven aquí” y explorar masajeando y presionando el área.
Experimenta con diferentes posiciones, por ejemplo acostada en tu estómago o en cuclillas. Puede ser difícil de encontrar, especialmente si tus dedos son cortos o tu vagina larga.
Cuando toques por primera vez esa área, puede sentirse como si quisieras orinar. Esto es así, porque el área del punto G rodea la uretra, el tubo a través del cual orinas. La sensación puede disminuir después de unos segundos de masaje. Tu punto G puede también ser estimulado por los dedos o pene de tu pareja, con un dildo o con un vibrador de punto G.
Contrario al mito popular, el punto G no es un botón mágico que automáticamente produce éxtasis cuando es presionado. Sin embargo, muchas mujeres encuentran que explorar esta área puede intensificar el placer sexual.

Eyaculación femenina

Para algunas mujeres, con suficiente estimulación del punto G o del clítoris pueden llegar a  la eyaculación, la liberación de fluido de la uretra. Algunas personas dudan de la existencia de la eyaculación femenina, pero desde los escritos de la Grecia antigua al Kama Sutra Hindú, y hasta el arte japonés del siglo XVI, la eyaculación femenina ha sido descrita y honrada.
Algunas veces llamada “spraying” o “squirting”, la eyaculación femenina puede dar una sensación fuerte de liberación y placer. Como lo describe una mujer:
La sensación cuando estoy a punto de eyacular es increíblemente intensa. Todos mis músculos están rígidos y dejo de respirar y no hay nada que pueda hacer para detener lo que viene. Luego siento un increíble alivio mientras el fluido brota fuera de mí y mi cuerpo entero se relaja. No pasa seguido, y yo no puedo hacer que pase, pero cuando sucede es realmente maravilloso.
La eyaculación puede ocurrir con o sin orgasmo. Aunque la eyaculación se libera a través de la uretra, no está claro de qué está formado el fluido. Las investigaciones indican que es químicamente diferente de la orina, y algunas investigaciones han encontrado elementos bioquímicos similares a los encontrados en el fluido prostático masculino.
La cantidad de eyaculación varía, desde una cucharadita hasta un chorro lo suficientemente grande para crear un charco del tamaño de un plato en las sábanas. Puede parecer como leche descremada acuosa, y el olor y sabor puede variar durante el ciclo menstrual.

¿Lo he perdido?

Algunas veces puede ser difícil saber si has tenido un orgasmo. Como una mujer observa:
Lo que he escuchado acerca de los orgasmos es que se supone sean un gran alivio, pero no es la forma en la que funciona para mí. Yo siento un preámbulo realmente intenso y se siente muy bien, y después, de pronto, mi clítoris se vuelve muy sensible para seguir siendo estimulado, por lo que me detengo. No tengo más deseos de seguir, y sólo me siento relajada y cansada en un buen modo. Siempre me pregunto, ¿me perdí el clímax? O ¿eso no fue realmente un orgasmo?
Si la excitación sexual ocurre sin suficiente estimulación para llegar al orgasmo, la tensión sexual baja eventualmente, aunque toma más tiempo, y tus genitales y/o útero pueden doler. Esta es la analogía de “blue balls” para los hombres; tiene la misma causa y solución. Muchas mujeres han sido convencidas (principalmente por hombres) de que la versión masculina de este dolor es de algún modo peligrosa y merece un alivio inmediato, mientras que también creen que la versión femenina de este dolor no tiene consecuencias reales, porque desaparece si se lo permites.
Algunas mujeres tienen un orgasmo, algunas dos o más en una sucesión rápida. Pero si bien los orgasmos múltiples son posibles, no significa que todas deben tenerlo o que eres sexualmente inadecuada si no los tienes. Las parejas pueden esperarlo también, con todo, un orgasmo puede ser suficiente, y una expresión sexual sin orgasmo puede ser también muy placentera.
Algunas veces, los orgasmos (únicos o múltiples) se vuelven una presión más sobre el desempeño sexual o una meta. Trata de recordar que el orgasmo no es la parte más importante.

¿Y qué si no siento orgasmos?

Recuerda que aun cuando la relación sexual se sienta bien, puede no siempre llevar al orgasmo. Esto es perfectamente normal también. El encuentro sexual puede tratarse del placer o la conexión; no tiene que centrarse en el orgasmo. Puedes encontrar que estás más cercana al orgasmo con la estimulación oral o manual que durante el sexo con penetración.
Para algunas mujeres sentir orgasmos es complicado por otros motivos. La vergüenza de explorar y tocar nuestros cuerpos puede impedirnos aprender a darnos a nosotras mismas un orgasmo a través de la masturbación. 
El abuso sexual, físico o emocional (pasado o presente) puede también perjudicar la habilidad de sentir un orgasmo. La excitación puede evocar las memorias mentales o físicas del abuso, incluso en una relación consensuada y confiable.
Las/os terapeutas sexuales están formadas/os específicamente para ayudar a las mujeres a comprender el complejo que bloquea el orgasmo, que puede incluir asuntos físicos, memorias negativas, dinámicas de pareja, educación, mensajes culturales negativos y miedo de alcanzar lo que queremos.
Con una pareja, estos son algunos problemas que pueden interponerse al orgasmo:
  • No quieres realmente tener sexo con esta persona ahora, o la comunicación sobre el sexo es pobre.
  • Tú y/o tu pareja necesitan más educación sexual para entender qué está pasando durante la excitación.
  • Estás muy ocupada pensando en cómo hacerlo bien, por qué no va bien o lo suficientemente rápido, o si tu pareja está sintiéndose bien o impaciente o cansada.
  • Tienes miedo de preguntar mucho y parecer muy demandante
  • Tienes miedo de que si tu pareja se concentra en tu placer, sentirás mucha presión de tener un orgasmo que no seas capaz de tener- y por lo tanto no lo tienes.
  • Estás tratando de sentir un orgasmo al mismo tiempo que tu pareja (orgasmo simultáneo), que muy rara vez ocurre.
  • Estás enojada, o tienes asuntos emocionales sin resolver o conflictos con tu pareja sexual.
  • Estás enojada o asustada sobre algo que pasó en el pasado, que puede o no involucrar a la pareja presente.
  • Sientes culpa por tener sexo y no puedes disfrutarlo
  • Te has comprado el supuesto de que con una pareja masculina, las mujeres deben tener orgasmos durante la relación sexual, y simplemente no está funcionando.
  • Has caído en un patrón de fingir los orgasmos para complacer a tu pareja o quitártelo de encima.
No ser capaz de tener un orgasmo con una pareja no es en sí una falla en la relación, aunque sí puede ser a veces una pista de que la pareja necesita cambiar en cierto modo. Puede ser también que tú o tu pareja necesitan aprender más sobre su excitación y respuestas sexuales.
Fuente: vulva sapiens

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