viernes, 24 de octubre de 2014

Ser lesbiana está ‘Well, Well, Well’

 

A nuestra sociedad le encanta clasificar: no sólo somos humanos, somos hombre o mujer, de una nacionalidad o de otra, de una condición sexual concreta, de cierta edad, y nos dedicamos a algo específico. La pertenencia a roles sociales permite centrarse en un territorio. Decía Aristóteles que el ser humano, más que con sus deseos e intereses, está comprometido con su imagen como persona. Pues bien, en Francia acaba de aparecer una revista que tiene mucho que ver con todo esto. Es exclusivamente para lesbianas, está dirigida por una lesbiana, pensada por lesbianas y trata temas sobre lesbianas. Se llama Well, Well, Well (Bien, Bien, Bien), cuesta 15 euros, es semestral y ha sido financiada por crowd­funding. 427 personas han colaborado para hacer posible lo que desde la redacción difunden como mook, mitad revista (magazine), mitad libro (book).

El primer número está arrasando y antes de que se agote me hago con un ejemplar en la librería Les Guetteurs de Vent de la Avenue Parmentier (no se encuentra en todos los quioscos). Entro a leerlo al Nix Café (hasta hace poco Bliss K’fe), exclusivo para chicas. Soy bienvenido y mis expectativas se cumplen. Enseguida detecto a una joven (muy joven) que lee lo mismo que yo. Con la mirada nos decimos algo que no sé muy bien qué es.

La edición es sofisticada y nítida. Observo contenidos: en portada aparece Céline Sciamma, cineasta sensible a las cuestiones de género que, tres años después de Tomboy, estrena en Francia Bande de filles (Pandilla de chicas). Leo un reportaje de chicas futbolistas y un dossier sobre la poca visibilidad de las lesbianas en temas sociales como el matrimonio entre personas del mismo sexo. Una estupenda semblanza sobre la desaparecida artista y activista Audre Lorde y una colección de sugerentes retratos de la fotógrafa Zanele Muholi. Nada es frívolo. Temas que van desde la recuperación de la memoria hasta la importancia de mantener logros conseguidos en la actualidad, pasando por testimonios de lesbianas en los años sesenta, auténticas heroínas del movimiento feminista. Ni un anuncio de ropa, cero cosméticos. En el editorial, Marie Kirschen, la directora, afirma que hoy día esta revista es absolutamente ­“in-dis-pen-sable”.
Hemos elegido rechazar la publicidad porque queremos escribir para nuestros lectores, no para anunciantes”
Contacto con ella y argumenta: “Aunque la prensa general hablara del matrimonio para todos y de la PMA (procreación médicamente asistida) para parejas de mujeres, no existían revistas en papel destinadas a lesbianas. Así que hemos pretendido reparar la ausencia de medios en los que puedan expresar su voz a través de un objeto bonito que lectoras y lectores quieran conservar. La idea es dar visibilidad a mujeres que aman a mujeres y aumentar su presencia en la prensa. Y hemos elegido rechazar la publicidad porque queremos escribir para nuestros lectores, no para anunciantes”.

Contra lo que podría parecer, Well, Well, Well ha captado a más público del que creían y va más allá de condiciones sexuales. “Lectoras heteros, chicos gais, muchos libreros, todos están encantados con este número, y ojalá que las personas curiosas puedan aprender cosas de la cultura lesbiana”, comenta Kirschen sobre una publicación que desde la minoría conquista a la mayoría.

Termino de leer el número y se lo regalo a Gonzalo, amigo homosexual. Cuando le pregunto qué le parece, me saca de dudas: “Ojalá todas las revistas de gais tuvieran este nivel, ¿no?”
Fuente: El  Pais Semanal


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