miércoles, 10 de septiembre de 2014

Drogas y sexo gay sin condón, ¿un problema de salud pública?

Un manifestante envuelve con la bandera arcoiris el Oso y el Madroño... 

La asociación puede parecer obvia. El uso de drogas implica una menor utilización de preservativo a la hora de mantener relaciones sexuales. Este asunto preocupa desde hace años a las autoridades sanitarias y un estudio publicado en The Lancet podría contribuir a esta preocupación. El trabajo analiza el consumo de drogas en hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y su relación con una mayor práctica de sexo sin protección y sus implicaciones en la transmisión del VIH.

Para ello, los investigadores dirigidos por Marina Daskalopoulou, del University College de Londres (Reino Unido) entrevistaron a una amplia cohorte de varones que tienen relaciones homosexuales seropositivos, "que suponen alrededor de un 5% de todos los hombres que tienen relaciones con hombres infectados en Reino Unido", en total 2.248.

Los resultados demostraron que el uso de drogas es habitual en HSH seropositivos, ya que la mitad de los encuestados declararon haber consumido al menos una vez en los tres meses previos a la entrevista. De ellos, la mitad había consumido tres o más tipos de drogas distintas y una quinta parte, hasta cinco estupefacientes diferentes. Según se incrementaba el número de drogas consumidas, el uso del condón era menor.
 
Así lo demuestra uno de los datos destacados: alrededor de tres cuartas partes de los participantes que habían consumido más de cinco estupefacientes en los tres meses anteriores al cuestionario declararon haber mantenido relaciones sexuales sin condón, a pesar de su estatus seropositivo. Esta cifra se reducía a menos de una cuarta parte entre los encuestados que no habían consumido drogas.

Sin embargo, algunos datos atenúan la magnitud de este hallazgo. Así, solo una minoría (un 15%) declaró haber mantenido relaciones sexuales con una persona seronegativa o que desconociera su estado de infección. Y un porcentaje aún menor (un 7%) declaró haber practicado sexo sin condón de alto riesgo. 

Éste es precisamente el dato en el que apoya Martin Holt, investigador del Centre for Social Research in Health de la University of New South Wales de Australia para quitar hierro a las conclusiones de los autores británicos. En un editorial titulado: Sexo, drogas y VIH: evitemos el pánico, Holt destaca que este tipo de investigaciones hacen saltar la alarma sin motivo.

Holt habla en primer lugar del tipo de uso de drogas al que se refiere el estudio, un uso diferente al convencional, ya que está ligado al denominado chemsex; consiste en la utilización de drogas como la metanfetamina para mantener sesiones de sexo, normalmente con más de una pareja y que tengan una duración más larga de lo habitual. "Aunque nos resulte incómodo hablar de ello y sea ilegal, esto no hace de ello un problema de salud pública", escribe el investigador.

Situación en España
Si Holt resalta que este asunto no debe de considerarse un problema de salud pública, en la misma línea habla el director de la ONG Hispanosida, Ferrán Pujol, que opina que el problema es importante en Reino Unido, pero no en España. "Por supuesto que se practica el chemsex, pero no tanto como en este país y no lo suficiente como para alertar", explica el activista que cree que, no obstante, "no se ha de bajar la guardia".

El problema, según Pujol y según indican también los autores del estudio de The Lancet, es el tratamiento de las personas que tienen un problema de drogodependencia asociado a la práctica de sexo HSH. Estos individuos requerirían de un tratamiento de desintoxicación específico, "distinto al de los drogodependientes convencionales".

"Es un hecho que en España no estamos preparados si se diera la situación de necesitarlo a gran escala", concluye Pujol.
Fuente: El Mundo


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