martes, 26 de agosto de 2014

Un apasionado beso gay desata la polémica en Kazajistán

Un apasionado beso gay desata la polémica en Kazajistán 
Una campaña publicitaria para el popular bar gay Studio 69, situado en Almatý, la ciudad más poblada de Kazajistán, ha desatado la polémica después de ganar el bronce en la modalidad de Publicidad Exterior en un conocido certamen publicitario regional de Asia Central, el Red Jolbors Fest. El cartel muestra al poeta ruso Aleksandr Pushkin y al compositor kazajo, Kurmangazy Sagyrbayuly, besándose apasionadamante en los labios y está situado en la confluencia de las calles que llevan sus nombres (para recordarlos mucho mejor). El cartel ha despertado las iras del sector más conservador en un clima social poco tolerante que han recurrido a instancias del Ministerio del Interior para que retiren la publicidad callejera, lo que ha llevado a sus autores a iniciar una contraofensiva en las redes sociales.

‘Es extraño que los anunciantes crean que hay temas prohibidos’, se defiende Valery Volodin, portavoz de Havas Worldwide Kazajistán, la empresa que ha creado la publicidad y diseñador de esta campaña. 'Este trabajo nos hace sentirnos orgullosos. En primer lugar, porque funciona: la gente recuerda el mensaje y la dirección y, en segundo lugar, es una obra audaz. Sobre todo para el movimiento gay que tradicionalmente viven al borde de la legalidad. Por eso, precisamente se justifica esta obra al remover las conciencias. El jurado del Red Jolbors Fest nos otorgó el premio de bronce y ¿quiénes somos nosotros para juzgar su criterio?. El fanatismo debe desaparecer’, concluye el artista.

La homosexualidad es legal en Kazajistán desde 1998, aunque la visibilidad del colectivo LGTB es una cuestión más compleja en una sociedad poco tolerante que aún se contagia de la ola de odio que los gays despiertan en Rusia con la ‘Ley de Propaganda AntiGay’. Antes de 1997, el artículo 104 del Código Penal de Kazajistán criminalizaba la "sodomía". Esta legislación siguió a la correspondiente Sección 121 de la antigua Unión Soviética, que sanciona como infracción penal específicamente el coito anal entre hombres.

Las personas LGBT en Kazajistán se enfrentan a la discriminación y los prejuicios por razón de su orientación sexual o identidad de género en su vida cotidiana. La exclusión social, la burla y la violencia es el pan nuestro de cada día con lo que muchas personas optan por mantener su orientación sexual o identidad de género en secreto de cara a la sociedad. Una ‘armarización’ que es más patente en el lugar de trabajo si se quiere evitar la hostilidad de los jefes y compañeros de trabajo. Los intentos de denunciar ante la policía la violencia homofóbica y transfóbica se enfrentan con la incomprensión e incluso la hostilidad por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.

De hecho el año pasado Kazajistán, siguiendo la estela rusa, se planteó aprobar su propia ley anti “propaganda gay” promovida por el diputado Aldan Smaiyl que incluiría a bares de clientela homosexual, manifestaciones LGTB y “todas y cada una de estas relaciones repugnantes”, en palabras del político. En el mes de septiembre se iba a debatir la propuesta que, al final, se paralizó.

Smaiyl no es el único político detrás de la iniciativa. Según Murat Akhmadiyev, la ley ni siquiera necesitaría ser discutida: “la homosexualidad es una conducta claramente inaceptable. Siempre hemos dicho que nuestro país es diferente, no como Europa”, ha declarado Akhmadiyev, para acto seguido efectuar una acrobacia dialéctica y mantener que las personas LGTB no deberían ver “sus derechos violados” pero insistiendo en que la “propagación de la homosexualidad” en el país debería ser controlada y suprimida. Por cierto, el Gobierno de Kazajistán recibió con indignación a la película ‘Borat’, la sátira que retrataba a la ex-república soviética como un país racista, misógino y homófobo.
Fuente: Ragap
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario