viernes, 22 de agosto de 2014

“Fútbol femenino: ni es fútbol, ni es femenino”

Con esta frase tan prehistórica se describe el fútbol femenino en España. Queda claro que este tipo de afirmaciones esconden un machismo evidente. Lo que mucha gente desconoce es que el fútbol femenino está reconocido en países más avanzados que España como uno de los deportes nacionales más importantes. Es el caso de Inglaterra y Alemania, países en los que las jugadoras de fútbol son grandes iconos para muchas mujeres. En nuestro país estamos a la cola (como en otras muchas cuestiones) del reconocimiento al fútbol femenino y al deporte femenino en general.
Por eso en MiraLES queremos abrir un nuevo espacio en el que por fin se reconozcan los éxitos de muchas mujeres deportistas. Quiero abrir esta nueva sección con el que es el deporte rey para muchos y por supuesto también para muchas, el fútbol.
Quería empezar por desvirtuar el mito de que el fútbol femenino “no es fútbol”. El fútbol femenino se juega en un campo destinado para ello, con un total de 22 jugadoras, 11 en cada equipo, con un balón y con un sistema de puntuación en el cual el equipo que marca más goles es el ganador. ¿Dónde está la diferencia respecto al fútbol masculino? Coincidiréis todas en la respuesta: ninguna.
Aunque es por todos sabido que existen diferencias a nivel morfológico y fisiológico que limitan el rendimiento deportivo de la mujer con respecto al hombre, eso no significa que el mérito de la mujer deportista no sea exactamente el mismo que el del hombre. Sin ir más lejos y a modo de introducción (ya que más adelante les daremos el protagonismo merecido), en España contamos con grandes futbolistas, como las chicas de la selección española de fútbol sub-19 que el pasado 27 de  julio consiguieron un segundo puesto en la final del Campeonato de Europa Femenino sub-19.

mirales.esLa segunda parte de la frase que encabeza este artículo y que imagino que nos indigna a todas, hace referencia a que el fútbol femenino “no es femenino”. A menudo se relaciona de manera directa el estereotipo de lesbiana a chica que juega al fútbol. Son muchas las chicas lesbianas a las que le gusta este deporte y disfrutan practicándolo, pero eso no permite generalizar al fútbol femenino como un deporte de lesbianas y mucho menos como un deporte “poco femenino”.
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En próximos artículos iremos presentándoos a algunas jugadoras tanto de fútbol como de otros deportes, lesbianas, femeninas y además muy atractivas. Para ir abriendo boca os dejo una bonita foto de Megan Rapinoe, una jugadora estadounidense de fútbol, ganadora entre otros muchos logros de la medalla de oro de fútbol femenino en las olimpiadas de Londres 2012, final en la que contribuyó con tres goles. Pero si por algo es conocida Megan Rapinoe es por su valentía a la hora de salir del armario. Además de ser una de las pocas deportistas que reconoce públicamente su orientación sexual, lo hace con mucho orgullo y siendo un referente a seguir por muchas otras mujeres.
De todos modos, femeninas o no, lesbianas, bisexuales o heterosexuales, lo cierto es que el fútbol femenino es el gran desconocido en España. Nuestro país sigue estancado en muchos aspectos referidos a la mujer. En el caso del fútbol además de no reconocerse el fútbol femenino como se debería, cuando se hace es de manera arcaica y retrógrada.
Un ejemplo muy reciente es el ocurrido en Torrenueva, un pueblo de la localidad granadina de Motril en el que se anuncia con este cartel un torneo de fútbol 7 femenino:
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Una vez más nos encontramos ante un caso de machismo. Desde MiraLES nos preguntamos si ocurriría lo mismo si el cartel anunciara un torneo de fútbol masculino, y si aparecerían hombres en ropa interior o posando de manera sugerente. Este tipo de cartel confirma lo que llevamos advirtiendo durante todo el artículo, el trato de la mujer deportista como objeto seductor para los ojos masculinos. Por ello ya es hora de dedicarle a nuestras chicas deportistas el trato y la importancia que se merecen.
A partir de hoy queda inaugurada la sección que todas estábamos esperando, un espacio deportivo en el que se reconozcan los esfuerzos, las victorias y las derrotas. Pero sobre todo un espacio en el que se valore el sudor de la mujer, ya no sólo por el esfuerzo físico, sino por el sudor dedicado en la lucha por conseguir un mundo en el que el deporte no sepa de sexos.
Fuente; MiraLes.com

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