jueves, 8 de mayo de 2014

El turismo LGBT como fuerza de cambio político y social

El turismo LGBT como fuerza de cambio político y social 
“El turismo es una fuerza para el bien”. Para David Scowsill, CEO del World Travel and Tourism Council (WTTC) el turismo no solo se ha confirmado como la fuerza económica con más potencial en la actualidad, sino que cuenta con una capacidad de forzar cambios sociales cada vez mayor. Este experto ha inaugurado hoy la charlas a profesionales en la convención de la IGLTA en Madrid donde ha defendido que el turismo gay ya está influyendo en los gobiernos para lograr un trato más justo e igualitario a la población LGBT. Scowsill ha puesto como ejemplos los países de América Latina, donde los Gobiernos han visto la rentabilidad de ocuparse del sector LGBT. También en Asia se están empezando a producir cambios, en países como Myanmar o en algunos puntos de oriente medio. Pero no solo se trata de una dimensión económica. Sino de que el “turismo favorece el intercambio cultural y la aceptación de otras culturas”.

De hecho, uno de los objetivos por los que trabaja el WTTC es la seguridad a la hora de viajar. Eso incluye que no haya problemas para obtener visados a causa de la orientación sexual. Scowsill defiende que la mejor manera en que el turismo gay puede ayudar a expandir la igualdad en el mundo es presentando estudios y realizando labores educativas sobre el impacto positivo que tienen las políticas de igualdad a nivel turístico y económico. El turismo LGBT está en alza y ya supone 2.500 millones de dólares anuales de gasto en desplazamientos (unos 1.800 millones de euros). Sin embargo ha reconocido que el proceso será largo y complicado. Scowsill ha puesto el ejemplo de China, donde la ignorancia en el tejido empresarial sobre la realidad LGBT es total. Sin embargo es un destino emergente, que quiere atraer nuevos turistas y con el que hay que trabajar para lograr una aceptación del turismo gay.

A la luz del reciente boicot anunciado por varias personalidades de Hollywood a la cadena de hoteles del Sultán de Brunéi, en protesta por las leyes anti gay promulgadas en el país, Scowsill también se ha referido a la influencia para el cambio de esta clase de iniciativas, que sería limitada, en su opinión. “Los consumidores miran la política como parte de su proceso de toma de decisiones, pero el consumidor promedio desconoce ese hecho, no sabe quiénes son los propietarios de las cadenas de hoteles”, explica.

Igualdad Laboral LGBT

No fue el único toque social de la jornada. Selisse Berry, fundadora de la ONG Out&Equal presentó el trabajo de esta asociación, que trabaja realizando charlas y talleres en el mundo empresarial para facilitar que los trabajadores puedan vivir su sexualidad de manera cómoda y abierta. Berry destacó los casos de grandes empresas como HP, General Electric o IBM que pusieron en marcha planes de igualdad en el trabajo. Para ella se trata de ser productivos y un equipo que trabaja cómodo siempre será un valor para la empresa. Para Berry la clave futura está en que las multinacionales se atrevan a a llevar estas políticas a todos sus centros de trabajo, más allá de las leyes locales. “Queda mucho por hacer. En 17 territorios de Estados Unidos me puedo casar, pero en otros 29 me pueden despedir por mi orientación sexual. En 27 países del mundo me puedo casar, pero en otros 76 pueden meterme en la cárcel o incluso condenarme a muerte solo por ser quien soy”, señaló.

Foto: Richard Gray, de la IGLTA y David Scowsill, del WTTC.
Fuente: Ragap

No hay comentarios:

Publicar un comentario