miércoles, 7 de mayo de 2014

Cuando tu novia tiene miedo al “que dirán”

mirales.es 


Las mujeres somos muy complejas algunas veces. Ahora mismo me encuentro inmersa en una relación de lo más peculiar. Y me pregunto por qué nos cuesta tanto dejarnos llevar por lo que sentimos en lugar de pensar tanto en el qué dirán, qué pensarán o qué dejarán de pensar los demás. A fin de cuentas ellos viven su vida, no la nuestra. El caso es que a mi chica le importa demasiado la sociedad y lo que conlleva. Nuestra historia es una incógnita, un secreto. Y tiene su morbo y su gracia, no voy a decir que no. Aunque llegado el momento me apetecería besarla delante de cualquiera sin temor a que se sintiese incómoda. Porque no pasa absolutamente nada. Porque la quiero y me quiere y punto. Pero no, porque es algo nuestro, entre nosotras.

Empezó como un juego de niños. Una aventura sin más de dos personas que se atraen dentro de un contexto en el que estaba “prohibido”, porque ella tenía pareja. La química instantánea hizo el resto. No podía quitar mis ojos de ella, acariciarla era hacer estallar todos mis sentidos.

mirales.es

Y tratar de ocultar aquello aumentaba las ganas de volver a encontrarnos en cualquier rincón. Cada vez nos veíamos más y lo pasábamos peor cuando estábamos separadas. Fue inevitable querer frenar algo que era imparable ya. Nos buscábamos con las miradas por los pasillos y no hacía falta nada más. Me rozaba el meñique al pasarme un bolígrafo y erizaba mi piel. Hasta que sin darnos cuenta nos vimos en una relación tan intensa y profunda que traspasa, porque cuando no la veo, sólo con un mensaje suyo consigue hacerme temblar.

Ella tiene miedo. Miedo a que la rechacen. Miedo porque en el fondo no sabe si esta historia saldrá bien o mal. Miedo porque cuando empezamos mi corazón estaba a por uvas pensando en otra persona y el suyo algo distraído. Miedo porque la felicidad a veces asusta sobremanera. Miedo porque la gente no siempre aconseja bien y puede llegar a hacer mucho daño.


mirales.es

Cuántas veces dejamos que los temores nos impidan realizar nuestra vida de forma corriente. Cuántas veces no actuamos según nuestros ideales sólo porque no queremos que el resto nos juzgue y nos rechace. Y la verdad, queridas amigas, es que la gente simplemente vive su vida. Nosotras somos dueñas de la nuestra, y por este motivo debemos dejar atrás ese miedo que nos impide avanzar y, de una vez por todas, tomar el timón de nuestro barco y navegar por los submundos de nuestro día a día sin importarnos lo más mínimo qué comenta el de nuestra izquierda o el de nuestra derecha. A fin de cuentas, cada uno es cada cual (como diría el gran Joan Manuel Serrat) y cada uno vive a su manera, vivamos pues, a la nuestra.
Verónica Font
Fuente: MiraLes.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario