viernes, 23 de mayo de 2014

10 razones por las cuales las personas LGTBI son ahora las más vulnerables de África

1. Porque lo desconocemos. En Cataluña hay quien se piensa que LGTB son las siglas de Lleida, Girona, Tarragona y Barcelona. No, es de lesbiana, gay, trans, bisexual e intersexual: las personas más perseguidas en este momento en África. Pero como casi no tenemos periodistas sobre el terreno, vivimos de espaldas a lo que allí pasa y nos informamos con revistas como Mundo negro, parece como si esto no sucediera.

2. Porque en la mayoría de países hay penas de prisión. En 38 de los 54 estados africanos la homosexualidad es ilegal, en algunos países se persigue con cadena perpetua o incluso pena de muerte. Esperar a ser juzgado es ya de por sí una condena. Una vez en prisión, sin ayuda de nadie, es difícil sobrevivir. Por culpa de tu orientación sexual o identidad de género te puedes quedar sin familia, amistades, trabajo y lugar donde vivir. Hay padres que dicen a sus hijos: "Si sales de prisión no vuelvas a casa, o yo mismo te mataré".

3. Porque existen las violaciones correctivas. En Sudáfrica la violencia que sufren las mujeres por el mero hecho de no ser suficientemente femeninas, parecer o ser lesbianas es una tragedia de magnitud incalculable. Todas las semanas se registran en Ciudad del Cabo diez nuevos casos, sobre todo en barrios humildes y townships. Solo uno de cada veinticinco violadores acaba siendo condenado: aún sigue siendo difícil encontrar un abogado, un médico o un testigo que quieran testificar en un juicio. Un estudio reciente publicado en la revista médica británica The Lancet revela que una de cada siete nuevas transmisiones del VIH a mujeres jóvenes sudafricanas es consecuencia de una agresión sexual.

4. Porque existen exámenes anales. Egipto no dispone de leyes que persigan la homosexualidad pero sí personas en prisión por este motivo. ¿Cómo puede ser? En comisaria se sigue utilizando una de las torturas más degradantes que existen: las exploraciones anales. Una prueba que no tiene ningún tipo de validez pero que sirve para que haya personas que, antes de someterse a esta trauma, acaben confesando su libertinaje. Es así que pasan a ser condenadas por prostitución, aunque tal vez sólo estuvieran bailando en una discoteca. Esto, claro, es sólo un problema para la gente sin dinero para sobornar a la policía.

5. Porque no se persigue la homofobia. En países como Costa de Marfil, gais, lesbianas y trans viven de manera aislada, creando sus propias comunidades e, incluso, un dialecto propio. Ofician bodas clandestinas, donde no asiste nadie de sus familias biológicas. Lo importante es estar juntos cuando aparecen violentos que deciden atacarles impunemente.

6. Porque darse un beso en la calle está prohibido. Así es en el país más poblado de África, Nigeria, dónde recientemente su Gobierno ha aprobado una ley aún más dura, dónde escribir este artículo o editar el libro que he escrito sería delito. En Argelia incluso ha habido dos hombres detenidos por haber publicado en Facebook que eran pareja.

7. Porque equivale a ser terrorista. Así lo recoge desde hace unas semanas la legislación etíope, que niega incluso la posibilidad de indulto. Amor, esa gran arma de destrucción masiva.

8. Porque las ONG de nuestro país miran a otro lado. A pesar de que existan secretarías generales, proyectos, subvenciones, fundaciones, socios y campañas, este es un tema casi ausente en el mundo de la cooperación. No se puede tener una sede estable en según qué país y abrazar abiertamente esta causa. Muchas organizaciones optan por hacer esta lucha desde aquí. Otras, se quedan en silencio.

9. Porque el continente ha sido colonizado a nivel religioso. Las religiones tradicionales africanas han sido sustituidas por la vertiente más reaccionaria del islam y del cristianismo. El dinero de Arabia Saudí y de la extrema derecha de Estados Unidos contribuye a difundir estos mensajes de odio. A China le interesa ser discreta y dominar sus recursos naturales.

10. Porque está pasando ahora y de manera sistemática. Esta tiene que ser la vulneración a los derechos humanos más repetida y, a la vez, más silenciada de las que existen. Ojalá algún día se consiga lo mismo que con otras luchas: que no haga falta ser negro para comprender lo que significó el apartheid, o que sin ser mujer nos indignemos porque no puedan conducir en según qué países. Ojalá algún día no haga falta ser LGTBI para sentir como propio este sufrimiento. Será la manera de que esta persecución empiece a desaparecer. Y que amar a quien quieras... deje de ser letal.
Marc Serena es periodista y publica el libro ¡Esto no es africano! Del Cairo a Ciudad del Cabo a través de los amores prohibidos (Xplora), con el que viaja a través de 15 países de norte a sur del continente. Este es su segundo libro después de que en 2011 publicara un retrato de su generación, La vuelta de los 25 (Ediciones B), que se tradujo en lenguas como el chino y el coreano.
http://estonoesafricano.tumblr.com
www.editorialxplora.com/esto-no-es-africano.html
marc serena
Fuente: El Huffington post

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