miércoles, 23 de abril de 2014

Razones que prueban la ambigüedad sexual de Shakespeare: ¿era gay o bisexual?

Razones que prueban la ambigüedad sexual de Shakespeare: ¿era gay o bisexual? 
 Hoy se celebra el Día Internacional del Libro, en esta fecha tan señera todavía nos preguntamos: ¿Se interesó Shakespeare sexualmente más por los hombres que por las mujeres?. Los mensajes secretos que ocultó en algunos de sus poemas de amor refutan los argumentos de los que cuestionan la ambigüedad sexualidad del más grande autor británico de todos los tiempos. No se conserva ninguna prueba real que atestigüe que este hombre que, nació hace 450 años, fuera gay pero hoy vamos a daros los argumentos de quienes defienden a capa y espada su homosexualidad en un día señalado ya que, según el calendario juliano, William Shakespeare fallecía tal día como hoy, el 23 de abril de 1616. En contraposición con el calendario gregoriano (por el que nos guiamos en la actualidad), según el cual, el escritor y dramaturgo inglés fallecía el 3 de mayo de 1616.

Las obras de Shakespeare ofrecen numerosas evidencias de su preocupación por la homosexualidad: hombres y mujeres travestidos, confusiones sobre el sexo de los personajes (como aquella entre Viola y Orsino en "Doceava Noche").

La vida íntima de Shakespeare, sobre quién se han escrito miles de libros, siempre ha sido un gran misterio. En libros y blogs de todo el mundo, muchos han expresado sus interpretaciones leyendo entre líneas:

1. Aunque se casó y tuvo hijos, muchos investigadores sugieren que era homosexual o bisexual, sobre todo porque algunos de sus sonetos de amor, en particular el número 20, parecen estar dirigido a un joven: "La propia mano de la naturaleza te pintó un rostro de mujer / Y tienes, dueño y dueña de mi pasión, / de una mujer el corazón sensible, pero desconoces su mutabilidad", dicen sus primeros versos.

Los primeros 126 sonetos están dedicados a un joven hombre de gran encanto y belleza, a quien en su soneto número 20 llama provocativamente "el dueño/dueña de mi pasión". Los últimos 28 sonetos están en cambio dedicados a "mi oscura dama".

Durante años, los estudiosos de la obra de Shakespeare han planteado que ese joven pudo haber sido su mentor, Henry Wriothesley, el tercer conde de Southampton, cuyo primer retrato conocido se cree que se identificó en 2002, a quien el bardo dedicó dos largos poemas, "Venus y Adonis" y "El rapto de Lucrecia".

2. Amante travestido. El supuesto retrato de Henry Wriothesley, dado a conocer a la ponión pública en 2002, se creía que se trataba de una mujer debido a los rasgos femeninos, sus ropajes femeninos y a una inscripción en la parte de atrás que rezaba "Lady Norton, hija del obispo de Wishon". Un reputado especialista británico, Alastair Laing, dijo al verlo que parecía tratarse de un hombre joven, no una mujer: "Es la imagen de un dandy. Era algo perfectamente habitual, excepto por el arete y el cabello", aseguró el especialista.

Varios expertos que han estudiado el retrato y su proveniencia concuerdan en que se trata del tercer conde de Southampton, cuando tenía de 17 a 20 años, período que coincide con el momento en que Shakespeare escribió sus famosos sonetos.

El catedrático Peter Holland, del Instituto Shakespeare de la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido, opina que el retrato no prueba nada acerca de la sexualidad de Shakespeare: "Parece un retrato muy normal de un joven muy a la moda pero no creo que haya dudas de que el escritor era bisexual ya que alguno de los sonetos estaban dedicados a hombres jóvenes, posiblemente a Southampton, pero no se debe olvidar que las nociones sobre la sexualidad eran diferentes en esos momentos y la palabra homosexual ni siquiera existía", asegura el especialista.

3. Tramas ambigüas. Sin duda alguna, “Shakespeare era gay“. Así de tajante es el actor británico Sir Ian McKellen, algo que deduce de las complejidades de las tramas de sus obras. Por ejemplo, afirma que la relación entre dos personajes, Antonio y Bassanio, de ‘El Mercader de Venecia‘ evidencia que el dramaturgo tenía relaciones sexuales con hombres.

“El mercader de Venecia, centrado en cómo el mundo trata a los homosexuales además de a los judíos, tiene un triángulo amoroso entre un hombre mayor, un hombre joven y una mujer“, indica McKellen. A lo que añade: ‘Y la complejidad de sus comedias con el travestismo y disfraces es inmensa. Shakespeare, obviamente, disfrutaba del sexo con los hombres además de con las mujeres’, asegura.

4. Sonetos de amor dedicados a un hombre. En sus poemas, publicados sin permiso del autor en 1609 por John Benson, es donde existen las más claras señales de su orientación sexual. Toda la obra está dedicada a "Mr.W.H.", iniciales que se cree que pertenecieron a Henry Wriothesley, o a William Herbert. También existen algunos poemas en los que las dos figuras aparecen, y ambos son retratados como infieles al poeta.

Aunque la mayor parte de ellos tienen un claro contenido homófilo y el editor se los dedicó a "Mr. W. H., el solo inspirador de los sonetos que siguen" unos dicen que Shakespeare escribió para un joven y noble señor, y otros mas cercanamente que el poeta estuvo enamorado de ese noble, acaso William Herbert, futuro conde de Pembroke.

Por su parte, Oscar Wilde, en su novela corta "El retrato de Mr. W. H." plantea que el destinatario de esos sonetos era un joven actor llamado William Hughes.

Estos sonetos fueron deliberadamente alterados, y no fueron conocidos en orden hasta 1780, época en que se conocieron los originales y quedó de manifiesto el carácter homosexual de la obra. Benson, deseosos de ‘sanear’ la obra de Shakespeare, cambió muchos de los nombres masculinos por los de mujeres. Afortunadamente, la mayoría de las ediciones de los sonetos se conservan del original en lugar de la versión realizada por este autor. 

5. 'Os doy mi esposa, mi segunda mejor cama ...', escribe Shakespeare. ¿Qué podemos saber acerca de su relación con Anne Hathaway?. Muy poco. Los dos se casaron cuando el escritor tenía 18 años y ella 26 porque estaba embarazada de su primera hija, Susanna. Una mujer con la que tuvo 3 hijos. Al morir, Shakespeare le legó sólo una cosa ‘la segunda mejor cama’. Se interpreta como un desaire y una declaración de cómo había llegado a rechazarla por considerar que el matrimonio era una trampa a la libertad que tenía en su vida en Londres.

En la época isabelina, la "segunda mejor cama" se refería a la institución matrimonial mientras que la "mejor cama" se reservaba para los huéspedes y amigos. Lo cierto es que la mayoría de las posesiones de Shakespeare fueron a manos de su hija Susana ya que, Hamnet, su único varón, murió a la temprana edad de 11 años. Se cree que a su otra hija, Judith, le legó muy poco a fin de evitar que su patrimonio pasara a manos de su marido, un hombre que había dejado a otra chica embarazada.

6. El travestismo estaba a la orden del día. A las mujeres se les prohibió pisar los escenarios en los siglos XVI y XVII bajo pena de muerte. En las obras de Shakespeare muchos de los personajes femeninos fueron originalmente interpretados por hombres. Los actores se besaban en el escenario y se decía que muchos de ellos eran gays o bisexuales. Muchas actrices se han quejado de la falta de papeles femeninos decentes en las obras Shakespeare.

El hecho de que Shakespeare escribió mucho sobre el sexo masculino y sobre las relaciones entre hombres, no quiere decir que él estuviera interesado, pero tal vez demuestra que, por lo menos, estaba abierto a la idea.

7. El retrato ‘pin-up' del dramaturgo. La mayoría de los retratos que se han conservado de Shakespeare describen a un hombre precisamente poco agraciado. Pero en 2009, se descubrió un retrato que se dice es la única copia fiel conocida de él pintada de su semblante original. En lugar de su calvicie y solemnidad, como lo conocemos, vemos a un hombre atractivo, peinado al estilo de la época, con barba recortada, luciendo una gola de encaje elaborado y un traje de oro con adornos, muy a la moda de su época.

El descubrimiento daría un nuevo impulso a las especulaciones sobre la bisexualidad del dramaturgo. Se dice que podría haber sido un encargo de un hombre poderoso, enamorado del poeta y escritor.
8. Un acróstico en Hamlet. No se sabe si es una leyenda urbana pero hay quien sugiere que el primer ejemplar publicado de Hamlet contenía un acróstico con un mensaje oculto: "Yo soy un homosexual '.

9. En su obra Enrique VIII, el conde de Suffolk muere en los brazo del duque de York. Muchos han sugerido que la escena cruza la línea de una amistad masculina profunda para transformarse en 'amantes prohibidos'.

10.  Aquiles tiene un amante gay y hómofobo. En ‘Troilo y Crésida’, Shakespeare aborda directamente la homosexualidad y deja claro que Aquiles tiene un amante masculino, Patroclo. Otro personaje, Tersites, describe a Aquiles como una 'prostituta masculina' aquejado de ‘una enfermedad putrefacta’ y lleno de ‘vegijas pustulientas’.

La interpretación sobre la homosexualidad o bisexual de Shakespeare seguirá siendo un misterio, a menos que se encuentre una prueba que lo demuestre, de momento depende de cada cual.
Fuente: Ragap

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