martes, 25 de marzo de 2014

¿Por qué ellas no salen del armario?

 


"Estoy aquí hoy porque soy homosexual. Y porque quizá pueda causar un efecto positivo, ayudar a otros a que su vida sea más fácil y esperanzadora. Siento que tengo una obligación personal y una responsabilidad social". El 15 de febrero, en Las Vegas, Ellen Page, la actriz canadiense protagonista de 'Juno' y de una de las entregas de 'X-Men', pronunciaba estas palabras. Ha sido la última de las mujeres de Hollywood que han hecho públicas sus preferencias sexuales. Se trata de un paso más en la visibilización de este colectivo, mucho más oculto que el de los hombres. En España, Boti García, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGTB) da mucha importancia a esta declaración: "Rompe bastantes estereotipos de cómo tiene que ser una lesbiana. Se ha convertido en un referente para la sociedad y también para las adolescentes que sienten como ella.Normaliza el hecho". Aquí quienes tienen su misma orientación sexual llevan tiempo esperando un gesto similar por parte de alguna española vip, como ocurrió en su momento con varios hombres, como el juez Grande Marlaska o el presentador Jesús Vázquez, que salieron del armario hace años.
Invisibles. Este sería el adjetivo que mejor definiría la situación de las lesbianas en nuestro país, insiste Inma Esteban, de la Fundación Triángulo, que lucha por la igualdad. En general no se identifican como tales y la sociedad no quiere verlas. "No existimos. Y se nota en detalles tan nimios como que se organizan campañas para prevenir enfermedades de transmisión sexual en parejas heterosexuales y gays pero ninguna que contemple las relaciones entre nosotras. Antes, el hecho de que dos mujeres vivieran juntas no despertaba ninguna sospecha de que tuvieran algo más que una amistad, y esa dinámica se mantiene hoy en día. Lo teníamos fácil porque pasábamos más desapercibidas que los chicos. Sin embargo, ahora esa ventaja se ha vuelto en nuestra contra".
Legalmente, en España las lesbianas tienen los mismos derechos que el resto de ciudadanos para casarse. Desde 2005, cuando se aprobó el matrimonio homosexual, más de 10.000 parejas de mujeres se han dado el sí, quiero. Esa reforma también les permitió adoptar. Además somos punteros en cuanto a legislación sobre reproducción asistida, siendo, junto con el Reino Unido, una de las pocas naciones de Europa que les permite someterse a una inseminación artificial. La equiparación de derechos es tal que hasta existe una sentencia del Supremo reconociendo a una mujer como madre del hijo biológico de su excompañera, pese a no haber estado casadas.
Con esta situación tan favorable, ¿por qué no son visibles en la escena pública? Según el psicólogo Alberto Tarriño, "el pavor al rechazo es una tónica general. En el fondo, todos buscamos ser aceptados por la sociedad y por nuestro entorno. Las mujeres sufren una presión social y laboral muchísimo mayor. A eso se suma la falta de referentes, de gente que es igual a ti y que lleva vidas normales, felices y que triunfan; eso está provocando mucho daño. Pero el dolor que produce ocultar lo que somos es mayor que enfrentarnos a un rechazo en un momento dado". La escritora Mila Martínez, ganadora del último Premio Fundación Arena de Narrativa LGTBQ, considera que se trata de "un temor infundado": "Ni en mi faceta de creadora ni en mi puesto de trabajo como funcionaria he sentido discriminación alguna. Y sobre todo hay determinados ámbitos en los que resulta ridículo ese miedo. ¿Quién puede pensar hoy día que una actriz pierda su trabajo por ese asunto? Tampoco una presentadora. Ahí están Jesús Vázquez, Boris Izaguirre o Jorge Javier Vázquez, triunfando en televisión y sin ocultar que son gays".
Los datos respaldan esa visión. Según un estudio del instituto de investigación norteamericano Pew Research Center, nuestra sociedad es la que mejor comprende la homosexualidad de todo el mundo: un 88% de los españoles cree que esta condición debe ser aceptada.
A sus 56 años Ellen DeGeneres es multimillonaria, ha presentado la entrega de los Oscar y se pasea por la alfombra roja con la actriz Portia de Rossi, como se refleja en las páginas anteriores. Aunque no todo fue un camino de rosas. Tras confesar su homosexualidad en 1996 se quedó en paro durante tres años. ¿Pasaría lo mismo aquí si una 'celeb' saliera del armario?
Mili Hernández, propietaria de la librería Berkana, una de las lesbianas más poderosas de nuestro país, no solo considera improbable que se produjera un rechazo, sino que va más allá y pide a esas vips que revelen públicamente su orientación sexual. "Hace falta que las actrices, cantantes o alcaldesas, que todos sabemos ya que viven con mujeres, hablen de forma natural de sus parejas. La suya me parece una postura muy cobarde, porque otras hemos luchado durante muchos años para que ellas puedan casarse. Ahora les toca dar ejemplo. Tienen una responsabilidad social para que este asunto se normalice". Mili subraya que la existencia de referentes es fundamental para una sociedad, y cita, por ejemplo, cómo ayudó el hecho de que la que fuera primera ministra de Islandia, Jóhanna Sigurðardóttir, se declarase lesbiana abiertamente.
Los expertos en la materia coinciden en que las jóvenes vienen pisando fuerte, con menos miedos y prejuicios. Participan en 'reallities' o se besan sin tapujos frente a las cámaras de televisión. En series como 'Hospital Central' y 'Física o química' se han incluido historias de amores entre chicas. Sonia Sebastián, directora de cine, acaba de conseguir financiación, gracias al 'crowfunding', para rodar su película 'Chica busca chica', una comedia romántica con la que quiere "contribuir a la creciente visibilidad global. Eso es algo positivo. Después de todo, como dijo Dorothy Parker, 'La heterosexualidad no es normal, es solo común'".
Las vips españolas van avanzando poco a poco en su proceso de visibilización. Según Boti García, esto se produce «no porque ellas lo verbalicen, sino porque permiten que los medios de comunicación hablen de ello. La presentadora Sandra Barneda se ha casado con una mujer y no lo oculta, y la actriz Elena Anaya dedica a su amor el Premio Goya cuando ya la hemos visto fotografiada junto a su chica». Mili Hernández, no obstante, tiene algo que reprochar a los medios porque, según denuncia, "no hablan con normalidad del tema. Cuando escriben una crónica sobre una fiesta se refieren sin problema a las parejas heterosexuales, incluso a los gays, pero ocultan por quién van acompañadas las lesbianas".
En 1988 José María Cano narraba en su canción Mujer contra mujer un amor que sus protagonistas disfrazaban "de amistad". Más de 25 años después, algunas conocidas siguen refiriéndose a su buena amiga cuando, en realidad, hablan de sus parejas. ¿Hasta cuándo? ¿Quién será la primera Ellen Page española?

No hay comentarios:

Publicar un comentario