lunes, 31 de marzo de 2014

Los hijos de familias LGBT solo tienen un problema: la homofobia externa

Los hijos de familias LGBT solo tienen un problema: la homofobia externa 

 Aunque hoy en día cada vez está más normalizada la imagen de mamas lesbianas o padres gays, las familias homoparentales aún se encuentran con multitud de prejuicios y actitudes homofóbicas en su devenir cotidiano.

Criar a los/as hijos/as no es tarea sencilla, pero aún es más complicado si se tiene que hacer, enfrentando los tabús y tópicos que rodean a la homosexualidad y procurar la buena adaptación de los menores a ese entorno hostil.
Los estudios realizados sobre aspectos sociológicos de este núcleo de población apuntan a que los hijos/as menores de madres lesbianas crecen sin problemas emocionales, en hogares estables, y no presentan ningún trauma ni carencia por el hecho de la llamada “falta de la figura paterna o masculina”.

Alguno de estos estudios, como el realizado por la revista médica Pediatrics (el primer estudio en ser realizado a hijos/as de dos madres, desde el nacimiento a la adolescencia), revela incluso que los niños/as procedentes de estos hogares son más sociables, mejor educados en la aceptación de la diversidad y obtienen mejores calificaciones escolares o académicas.

Otro famoso estudio fue el llevado a cabo por el Williams Institute de UCLA, sobre 78 parejas de mujeres y sus hijos, durante 24 años. Las conclusiones fueron, por ejemplo, que en los niños de ninguna de estas familias de madres lesbianas se apreciaba un solo signo de abuso o maltrato.

Según los investigadores, en estudios similares, un 26% de los muestreos en todo tipo de parejas pertenece a adolescentes que admiten algún tipo de abuso o maltrato en sus vidas, por parte de sus padres o tutores legales. Sin embargo, entre las familias compuestas por dos mujeres y sus hijos, eso no es así y ningún menor es maltratado de forma alguna, según se concluyó en el estudio de UCLA.

Con los datos de los que se dispone hasta ahora, se podría constatar que los hijos/as de lesbianas son niños/as que crecen felices, en hogares estables y sin carencias materiales, afectivas ni emocionales de otro tipo, mostrando un adecuado desarrollo cognitivo y emocional, en muchos casos, superior a la media, existiendo, además menos incursión en las drogas por parte de adolescentes procedentes de ese tipo de familias.

Los únicos menores pertenecientes a familias homoparentales que revelaron problemas psicológicos, en estos y otros estudios, fueron los que han padecido algún tipo de ataque homófono en su entorno o el de sus familias. Es decir, problemas externos al seno familiar.

Estas conclusiones han venido a desmontar las aseveraciones que desde hace décadas han mantenido los detractores de la adopción y cuidado de menores por parte de parejas del mismo sexo, que aducían como argumentación a su oposición que, ese tipo de familia, produciría traumas y alteraciones en la psicología de los pequeños.

También queda desmentido el otro argumento de los contrarios a la crianza de hijos por parejas del mismo sexo, que decía que “potenciaría la homosexualidad entre esos/as niños/as”, ya que los estudios revelan que existe la misma posibilidad de hijos homosexuales en esas familias que entre las heterosexuales.
A pesar de todos esos datos positivos para las familias homoparentales, surge al paso de los años una todavía inexplorada parcela por parte de madres y padres: cómo abordar las actitudes de menosprecio a sus familias cuando los/as menores comienzan a acudir a los centros de enseñanza.

Es común encontrar indiferencia del profesorado ante burlas, insultos o acosos por la orientación sexual de sus progenitores. El personal educativo debe reaccionar ante estos insultos, pues si no hace nada estarán legitimando la homofobia en la escuela, deben tratar el tema de la diversidad sexual en clase y poner en entredicho los prejuicios de alumnos y alumnas.

Es importante trabajar en el aula la sexualidad unida a la afectividad, de forma transversal en el currículo , tratándola en todas las materias de la programación docente:

- Literatura: tratar autores/as abiertamente homosexuales (Lorca, Wilde, Rimbaud…).
- Lengua extranjera: proyección de película o documental sobre la homosexualidad.
- Ética: derechos humanos y persecución; matrimonio y parejas de hecho.
- Historia: deportaciones de homosexuales de la segunda guerra mundial.
- Matemáticas: “Pepe y Juan han comprado juntos una casa. Calcula la hipoteca”

Ante situaciones de rechazo o burla, es importante que los niños/as hayan comprendido desde bien temprano que no hay nada reprochable en la vida de sus madres o padres, y que es una actitud parcial, subjetiva e injusta discriminarles por los antecedentes familiares.

Un niño o niña seguros de sí mismos y confiados en sus progenitores y profesores/as, afrontarán mucho mejor las situaciones de bullying (acoso escolar) o estigmatización. Enseñarles a mantenerse tranquilos, a acudir a padres/madres o profesorado en cuanto sientan actitudes de acoso y no dejarles solos ante el conflicto, por mínimo que parezca, son claves para su salud emocional y psíquica.

Por Ana Cedillo, psicóloga
Fuente: Ragap

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