lunes, 3 de marzo de 2014

Los gays tienen tres veces más posibilidad de sufrir trastornos alimentarios

Los gays tienen tres veces más posibilidad de sufrir trastornos alimentarios 
 Cuando se habla de anorexia y bulimia se suele pensar mayoritariamente en mujeres jóvenes, personas que sucumben a la presión de tener cuerpos estilizados y perfectos. Pero un nuevo estudio de la Revista Internacional de Trastornos Alimentarios sugiere que hay otra población de riesgo para sufrir estos trastornos: los hombres gays, que tienen tres veces más probabilidad que un hetero de padecerlos. Un 42% de los hombres que pasan por estos trastornos son gays o bisexuales. No solo eso, según algunos especialistas, como la psicóloga Linda Santangelo, los hombres gays tienen siete veces más posibilidades de comer compulsivamente y doce veces más probabilidad de realizarse purgas. En opinión de esta experta es la presión añadida sobre los hombres gays la que los hace más vulnerables a buscar tener una imagen perfecta.

Un 15% de los hombres bi o gays han pasado por un trastorno de este tipo. Se engloba desde la anorexia y la bulimia a comer compulsivamente. Las mujeres tienen dos veces más probabilidades que los hombres de padecer este trastorno, pero mientras para las mujeres estar delgadas es el punto principal de esta obsesión con la alimentación, en el caso de los hombres entra en juego también el deseo de tener un cuerpo musculoso y atlético. Los expertos advierten además de que solo uno de cada diez afectados acaba buscando la ayuda de un profesional, según el activista gay Benjamín O’Keefe. Los activistas piden una mayor educación sobre estos temas y advierten que en el caso de los hombres hay un tabú añadido cuando se habla de estos temas, que se consideran trastornos femeninos, lo que impide a muchos afectados buscar ayuda, a causa de la “vergüenza y la culpabilidad” que lo acompañan, según denuncia el activista Troy Roness.

“La comunidad gay masculina se ha marcado expectativas irreales. Estar demacrado es normal. Elegir no comer o solo beber líquidos durante varios días se ha convertido en norma. Los comentarios negativos sobre el peso, la forma, nuestro tamaño y el de otros se ha convertido en una parte diaria de la vida de nuestra comunidad”, ha explicado a la revista Salon el psicoterapeuta y activista gay Chase Bannister, que pone el énfasis en el apoyo emocional: los hombres que están en pareja tienen menos probabilidad de caer en este problema y critica que se vea como un desorden femenino y, por lo tanto, propio de personas débiles. “Los hombres gays han sido considerados socialmente durante años como que tienen características afeminadas, lo que se considera como débil, lo que como terapeuta, encuentro misógino. El resultado de una sociedad que ve lo afeminado como débil es muscularse”, denuncia.
Fuente: Ragap

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