lunes, 24 de febrero de 2014

Cómo solucionar de raíz el problema de la homofobia: los derechos de los gays

Cómo solucionar de raíz el problema de la homofobia: los derechos de los gays 

A día de hoy no es ninguna novedad que la homofobia sigue latente en todas partes del mundo y que los Derechos Humanos, especialmente en lo que respecta a los gays, no se cumplen. En Ragap, queremos hacer un repaso de la historia y los Derechos Humanos, para demostrar que el problema de la homofobia tiene solución y que las Naciones Unidas están de parte del colectivo LGTB. Pero entonces, ¿de quién es la culpa de que siga habiendo discriminación por razón de orientación sexual?

Para obtener esta respuesta tenemos que centrarnos en la ONU (Organización de las Naciones Unidas). Es la mayor organización internacional que existe y una de sus finalidades es facilitar los derechos humanos, aunque no su cumplimiento. Son los Estados miembro, 193 en la actualidad, los responsables respetar, garantizar y promover el ejercicio de los derechos humanos.

Respetarlos significa no interferir con áreas específicas de la vida individual; garantizarlos implica adoptar las medidas necesarias para lograr su satisfacción en la población, y asegurar la prestación de determinados servicios. Es decir, los Gobiernos estatales deben sancionar y penalizar a quienes los incumplan, así como cumplirlos ellos mismos.

Todos los países soberanos reconocidos internacionalmente, más tres miembros en calidad de observadores (la Ciudad del Vaticano, la Orden Soberana y Militar de Malta y el Estado de Palestina) son miembros de la ONU y están obligados a que se cumplan estos derechos en sus territorios. Nosotros mencionamos los que defienden a los homosexuales:

1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

2. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

5. Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

En este sentido, queda claro que gobiernos como los de Rusia, son los culpables de que exista una persecución y discriminación permanente contra los gays en su país, por lo que la ONU debería expulsarlos o tomar represalias contra ellos. Pero, no solo se trata de un tema gubernamental. Las familias, los padres concretamente, también son culpables de la homofobia que existe, y también la ley debe penalizarlas. El por qué es muy sencillo: existe la Declaración de los Derechos del Niño que obliga a los padres a su cumplimiento, y que en caso de no hacerlo también el Estado deberá intervenir.

1. El derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión, idioma, nacionalidad, sexo, opinión política...

6. El derecho a la comprensión y al amor de los padres y de la sociedad

9. El derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.

10. El derecho a ser criado con un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad universal.

Esto significa, no solo que se debe educar a los hijos dentro de la tolerancia, siendo capaces de respetar cualquier tipo de condición humana, sino que no se debe discriminar ni castigar a los niños por ello. Así, es delito que se eche a los hijos de casa por ser gays o que se críe a futuros neonazis homófobos y racistas.

Por lo tanto, estos derechos demuestran que la homofobia tiene solución y está en la mano de los Gobiernos estatales. El verdadero problema, en este caso, es que la ONU ha demostrado no hacer nada ante el pasotismo de los mismos.
Fuente: Ragap


No hay comentarios:

Publicar un comentario