martes, 25 de febrero de 2014

¿Cómo demostrarías que eres gay ante un funcionario de inmigración?

¿Cómo demostrarías que eres gay ante un funcionario de inmigración? 
El pasado mes de noviembre la Corte Europea de Justicia incluyó oficialmente a la población LGBT perseguida en sus países de origen dentro del grupo de gente que puede solicitar legalmente asilo político en un país miembro de la UE. El caso vino entonces motivado por tres solicitantes de países africanos a los que se había denegado la entrada en Holanda. Pero ahora otros tres casos rechazados en este país vuelven a poner el asunto en el punto de mira. Las autoridades de inmigración holandesas han rechazado a estos solicitantes por considerar que no ha quedado probado de manera creíble que sean gays, una historia que se ha repetido en otros casos. La consecuente apelación ha abierto un nuevo debate, mucho más espinoso: ¿cómo deben las autoridades europeas decidir en estos casos? ¿Basta con declarar ser LGBT? ¿Hasta donde se puede llegar a la hora de preguntar?
Los jueces acaban de comenzar un largo proceso de decisión que se espera que se prolongue hasta final de año. Hoy martes está previsto que los magistrados comiencen la vista e inicien las reuniones con las autoridades de inmigración de los estados miembros para evaluar los procedimientos que se utilizan actualmente y que por el momento son muy distintos dependiendo de cada país. Hasta el año 2009 los funcionarios checos y eslovacos aplicaban medidores a los genitales de los solicitantes para medir su reacción ante imágenes pornográficas. Los activistas que trabajan con los refugiados en la frontera denuncian también que sin llegar a esos extremos, en algunos casos las preguntas son humillantes, entrando en detalles de las relaciones íntimas que han mantenido, con cuestiones como si eyaculó dentro o fuera o si utilizó condón. Pero también están de acuerdo en que es necesario que se hagan preguntas, solo que hay que enfocarlas en otra dirección, determinar el peligro para el solicitante.

“Lo que ha ocurrido con las autoridades europeas es que se han fijado demasiado en el sexo y la conducta, más que en el análisis de la identidad fuera del dormitorio”, explica el activista Neil Grungrass, de la Organización para los Refugiados, el Asilo y la Migración (ORAM) en una entrevista con la televisión pública alemana. De la misma opinión es el abogado S. Chelvam, especializado en la defensa de peticiones de asilo de personas LGBT. “En más del 90 por ciento de los casos, sufren daño no en el dormitorio, sino cuando van fuera, en su trabajo, por ejemplo. Así que no están en realidad teniendo sexo, pero lo que hacen no se ajusta a cómo el agresor potencial espera que se comporten. No estamos hablando de alegar ser LGBTI, sino a alegar no ser suficientemente hetero”, explica.

Por ello, los activistas esperan que el tribunal no considere que hacer preguntas personales va en contra del derecho a la privacidad reconocido en los tratados internacionales, ya que quedarse con una simple declaración de homosexualidad en la entrada está abierto a que se abuse del procedimiento. En opinión de Chelvan las autoridades deben centrarse en aspectos como la vergüenza social, el estigma, las agresiones sufridas y la conciencia de ser diferentes. Unas preguntas en las que el tacto de los funcionarios de la frontera debe ser exquisito. 
Fuente: Ragap

No hay comentarios:

Publicar un comentario