jueves, 30 de enero de 2014

Mitos y terapias contra la eyaculación precoz

Mitos y terapias contra la eyaculación precoz 

El sexo son sensaciones, placer y experimentar. Eso requiere dedicarle tiempo y atención. No hay nada más excitante que unos buenos prolegómenos. Aunque en el terreno sexual para gustos, los colores, y nos reafirmemos en la diversidad a la hora de montárnoslo en la intimidad, hay asuntos que no admiten discusión. Uno de ellos es la medición del margen durante el cual el hombre ha de aguantar su excitación antes de llegar al orgasmo. La mayoría de los especialistas coinciden en afirmar que la eyaculación, en casos normales, nunca ha de llegar antes de los dos minutos una vez se ha comenzado la penetración. En caso contrario hablamos de uno de los problemas de salud sexual más comunes: la eyaculación precoz. Se dice que esta "falla masculina" es causada por la hiperactividad sexual o la excesiva masturbación. Esto produce una sensación de frustración e insatisfacción en los hombres y en sus compañeros sexuales.


Y tú, ¿vas a dejar que la eyaculación precoz siga interponiéndose entre tú y tu chico?. A pesar de que las evidencias sean claras, nunca está de más acudir a la consulta de un urólogo que pueda realizar un examen detallado y valorar así el origen. El tratamiento es tan importante como la detección del origen de las causas ya que, como otras disfunciones sexuales, ésta puede tener una raíz psicológica y física. Inhibiciones, traumas, ansiedad o miedos, todos estos factores influyen y pueden provocar que pierdas el control sobre tu propia erección. Nadie se libra: ni los jóvenes inexpertos ansiosos por llegar al clímax, ni los hombres maduros experimentados. La eyaculación precoz junto a la emisión involuntaria de semen durante el sueño, son problemas que atormentan a muchos hombres.


Te proponemos algunas claves para el tratamiento si la disfunción sexual te quita el sueño. Podrás elegir entre farmacología, remedios naturales y asesoramiento de un especialista:

- La terapia conductual suele ser muy recomendable porque nos ayuda a encontrar el origen de nuestro problema para después buscar soluciones.

- Un fármaco combate los síntomas de la eyaculación precoz. Realizado a base de dapoxetina, Priligy consigue retardar el orgasmo masculino y su clímax. Un avance con respecto a las prescripciones de antidepresivos, la vía más común hasta no hace mucho para el tratamiento de esta patología. Siempre bajo la prescripción médica.

- Algunas sencillas rutinas contribuyan a mejorar el control del hombre sobre su respuesta eyaculatoria. Desde los ejercicios de Kegel (diseñados inicialmente para curar la incontinencia urinaria) hasta los de conocidos como “para y aguanta” del Tantra.

- Regularmente cuando se es eyaculador precoz se recurren a cremas y lociones ‘retardantes’. En la mayoría de los casos, éstas no funcionan, pues tienen un efecto anestesiador, es decir, que sí retardan la eyaculación, pues deja dormido el pene y, posiblemente, el ano de tu pareja; en donde ninguno de los dos sentirán placer, y mucho menos llegaran al orgasmo que tanto desean. No abuses de ellos porque pueden llevarte a una pérdida de erección

- Usa preservativos retardantes. Suelen ser más gruesos y contener algo de líquido anestésico también pero no abuses de ellos.

- En el capítulo de alternativas 100 por cien naturales, la medicina tradicional china propone algunas infusiones y tés que pueden ayudar a mitigar estos "males sexuales". Por ejemplo, el té de schisandra, que se prepara con 10 gramos de bayas de schisandra china y cristales de azúcar al gusto, mejora la consistencia de las eyaculaciones y detiene las emisiones prematuras; el té de nueces de Castilla, a base de 20 gramos de nueces de juglandis regia y azúcar blanca al gusto, además de evitar la eyaculación precoz, es muy bueno para los riñones y fortalece el yang; el té de loto que lleva 5 gramos de semillas de loto (plumule loto). Mejora las funciones del corazón y para las emisiones involuntarias de semen cuando el hombre está durmiendo, así se evita "desperdiciar" semen y mantener emisiones consistentes durante la eyaculación. Los mismos efectos tiene el té de astrágalo, el de Alpinia (a base de cardamomo), el vino chino o "Jiu" al gusto o el té de puerro chino. Te puedes informar en una herboristería.

- Aprende a controlar la ansiedad con técnicas de relajación y de control de la respiración en el momento de la relación sexual. Requiere práctica porque estar pendiente de la relajación y de la estimulación erótica a la vez sin perder la concentración es complicado pero se puede lograr.

- Ejercicios de suelo pélvico. En ocasiones la falta de control de eyaculación puede deberse a debilidad en la musculatura pélvica (te aconsejamos que leas “El Suelo Pélvico en el Hombre“). En estos casos normalmente hay otros síntomas, como incontinencia urinaria y es más frecuente en personas mayores o sometidos a operaciones de próstata. Los ejercicios del suelo pélvico son una estupenda técnica de apoyo en todo caso, pero por si misma no logrará resultados determinantes si el problema no es la debilidad de la musculatura.
- Cambia de postura. Analiza cuáles son las técnicas y posturas que más te excitan y aprende primero a controlar la eyaculación para luego ir aumentando la excitación poco a poco.

- El estudioso Derek Plonsky enseña cómo combatir la eyaculación precoz en varias etapas. Son técnicas sencillas muy prácticas:

Etapa 1.- Cuando el pene muestre una erección, acuéstate de espaldas, cierra los ojos y comienza a masturbarte. Cuando tengas la necesidad de eyacular, detente. Espera un minuto, relájate y vuelve a repetirlo otra vez. Hazlo de la misma forma en un período de 3 o 4 ocasiones, después, eyacula. Intenta hacerlo por lo menos 3 veces a la semana, durante 14 días.

Etapa 2.- Aprende a mantener el control sobre tu excitación aunque sea difícil. Si 10 significa que vas a acabar, entonces podrías apuntar a mantenerte entre 7, 5 u 8. Y así sucesivamente bajando de intensidad. Se trata de mantener el nivel de excitación alta o constante. Hazlo en un espacio de 15 minutos, luego, déjate ir y, ahora sí, dispara el arma. Con esto, experimentaras orgasmos de mayor satisfacción y mejor calidad.

Etapa 3.- Controlar los músculos que se encuentran alrededor del coxis. Puedes hacer una contracción cuando vayas al sanitario, reten la orina cuando vaya a la mitad del chorro, luego suéltalo. Practica varias veces al día siempre contrayendo como si estuvieras orinando. Para que esto dé mejores resultados, trata de ponerlo en práctica cuando tu pene esté con una media erección. Dentro de ésta etapa se logra que se tenga un control en poder acelerar o retardar el orgasmo.

Etapa 4.-
Llegamos a la etapa en la que se puede usar lubricantes. Coloca una cantidad considerable al rededor de tu pene, con esto, brindarás una sensación más real, es decir, sentirás como si estuvieras penetrando el ano de tu pareja.

Etapa 5.- Es momento de poner en práctica lo que aprendiste en las etapas anteriores, solo que ahora lo harás con tu pareja. Colócate debajo de tu compañero, él te dará la espalda, coloca tu pene en su ano. Si crees que experimentas una sensación que te invita a eyacular, aleja el pene de su ano, relájate y vuelve a intentarlo de nuevo. Con estos ejercicios lograras un mayor control de tu eyaculación; al mismo tiempo, sentirás una mayor satisfacción.



Lo importante de todo esto, es que no te desesperes y canaliza tus esfuerzos en el objetivo para lograrlo. Y tranquilo porque pocas veces se diagnostica eyaculación precoz por causas físicas asociada a daños neuronales o producidos por una intervención quirúrgica a nivel genital.
Fuente: Ragap


No hay comentarios:

Publicar un comentario