miércoles, 11 de diciembre de 2013

Gloria Fuertes resucita como mito lésbico

Ilustración de Esther Gómez incluida en 'Mi primer libro de Gloria Fuertes' (Anaya/Efe) 

Gloria Fuertes va unida a humor, a pelo canoso, a Un globo, dos globos y tres globos, y a la parodia de Martes y 13. Pero también es la historia de una luchadora que reivindicó durante años el espacio que se merecía la comunidad lesbiana, la historia de una persona que nunca siguió las reglas establecidas y que amparó a los más desfavorecidos.
Quince años después de su muerte sólo se han editado dos libros con su poesía infantil, esa parte de su trabajo que acabó dinamitando el resto de su obra; quince años después pocos reconocen haber leído un texto suyo que no esté acompañado de una ilustración.
Elena Castro, profesora titular de literatura contemporánea española y crítica literaria en la Universidad de Luisiana (EEUU) es autora de un artículo  que muchos no vieron con buenos ojos cuando se publicó: Identidad lésbica: ausencia y presencia en la poesía de Gloria Fuertes. En él se analiza la protesta continúa de la poeta madrileña contra una sociedad "que no daba ni voz ni espacio a la identidad lésbica".
Reivindicó un espacio en la sociedad que no existía y se defendió de quienes la tachaban de bicho raroPara Castro el lesbianismo no se traduce en poemas de amor, ni en versos eróticos sino en una constante reivindicación por parte de Fuertes de un espacio en la sociedad que no existía y en defenderse de quienes la tachaban como "bicho raro": mujer, poeta y soltera. Sin embargo, ese tema  siempre ha estado ocultado por la crítica: "Era sabido en todos los círculos que era lesbiana, ella no ocultaba nada, pero, como en el caso de Lorca, era un tema tabú", explica Castro.
 “Vivo por mi cuenta”
Para esta profesora de literatura, Fuertes refleja quién era multitud de versos. Por ejemplo:  Vivo sola, cabra sola /—que no quise cabrito en compañía— (…)Y vivo por mi cuenta, cabra sola; /Que ya a ningún rebaño pertenezco. "También se puede ver en el poema donde diferenciaba la soltera de la solterona" (La soltera por vocación,/ lo lleva a la perfección. La solterona, /soltera a la fuerza/ con ramito de azahar/lo lleva fatal.)
Desde EEUU también habla Alberto Acerada, Catedrático de Literatura Española e Hispanoamericana en la Universidad de Arizona y autor de varios artículos sobre la literatura de la madrileña. Reconoce estar atraído por ella y la compara Nicanor Parra.
Acerada destaca otros temas en su poesía como la soledad –constantemente presente-, la ausencia de amor y la defensa de los más débiles "Fue una voz fresca para la poesía española de posguerra. Transmitió temas universales con una personalísima voz poética, reconocible e intransferible. Nadie como ella supo usar ese humor para tratar temas de enorme seriedad e importancia", apunta el catedrático.
La Guerra Civil fue para ella un punto de inflexión; reconoció que sin la contienda no habría sido poetaLa Guerra Civil fue para ella un punto de inflexión; reconoció que sin la contienda no habría sido poeta. Muchos la han identificado también con la lucha de clases, pero Acereda descarta la idea: "Es más un mito ampliado por ciertos intereses políticos. Fue una defensora de los desfavorecidos pero no en términos políticos sino en un sentido de humanidad y compasión".
La encasillaron en la generación del 50 -la de los poetas sociales- y también en el grupo de vanguardia de los postistas, con Francisco Nieva y Fernando Arrabal. Sin embargo, siempre huyó de las etiquetas; ni siquiera le gustaba que le llamaran "poetisa".
Una risa y una puñalada
"Era capaz de provocarte una risa mientras te está dando una puñalada de realidad". Es la primera característica de su obra según el cantautor Ismael Peña, amigo y heredero de todas las pertenencias personales de Fuertes. ¿La segunda? No ser un personaje al uso.
Y quizá esa capacidad para ser el verso suelto no le ha ayudado para ser reconocida entre los colegas de profesión. "Fue marginada por los que establecían los cánones" –explica Elena Castro- "Decían que aquello que hacía no era literatura porque no usaba un lenguaje complejo, no utilizaba imágenes oscuras, sus temas no encajaban con la alta literatura…".
Su humor fue tomado como algo banal; Tampoco  estaba bien visto que luchara contra el lenguaje –predominantemente masculino- titulando obras como Las Tres Reyes Magas o Mis amigas, los hombres.
El telón de la literatura infantil
Hoy, la poeta sigue sin tener un sitio más allá de las estanterías infantiles. Su obra es más estudiada en EEUU -donde dio clases en varias universidades en los años sesenta si apenas estudios- que en España. Acereda recuerda que en nuestro país fue "silenciada, ignorada y hasta acusada de franquista por trabajar de mecanógrafa en el Ministerio de Información y Turismo".
Pero lo que realmente le dañaron fueron sus últimos años de fama. "La literatura infantil le perjudicó mucho, nos hemos quedado con la Gloria Fuertes que salía en la televisión leyendo sus poemas", opina Castro. "Esa imagen de ella recitando poemas a niños y siendo parodiada por humoristas no le ha ayudado, desde luego", apunta Acerda.
Ismael guarda con cariño todos los objetos personales que un día heredó de su gran amiga a la espera de que el reconocimiento también le llegue a través de un museo. Pero como su poesía para adultos, Ismael dice que, ahora mismo, esos objetos no encuentran manos ni oídos que quieran acogerlos.
Fuente: Elconfidencial


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