miércoles, 9 de octubre de 2013

Tu marido folla con gays

Tu marido folla con gays 


Hace cuestión de ocho años me mude a un barrio nuevo de mi ciudad. Antes siempre compartía pisos con compañeros y ahora que tenía pareja estable, decidí independizarme, y que se quedara a dormir en mi casa alguna noche que otra. Sí, mi “novio” estaba casado con una chica, y yo soy gay.

No era la primera vez que estaba con un chico casado, y espero que tampoco sea la última. Son los que menos dolores de cabeza y preocupaciones dan. Pero para estar con uno de ellos hay que tener claro dos reglas importantes: que nunca dejará a su mujer porque son vagos conformistas; que eres el amante, es decir, que te llevas la mejor parte, la más divertida (ya que es lo que necesita fuera de su aburrido y monótono matrimonio)

Patricia, que era la señora mujer de mi “novio casado” era una chica muy simpática y parecía buena persona. Conocí a la pareja en una noche vieja que celebramos en un pub del barrio. Ella es una chica divertida. Se le nota que está muy enamorada, y él de ella también. Esa noche Patricia cometió un leve error, que fue irse antes a dormir porque abría el restaurante donde trabajaba al día siguiente. Ese leve error me sirvió para enseñarle lo que hay detrás de la puerta del armario a Miguel. Desde entonces y hasta hoy en día, aprendí a entender por qué muchos hombres heterosexuales y casados, buscan refugio en los brazos de un gay. Por eso, a todas las Patricias del mundo, os voy a dar unos consejos a seguir para que tu marido no se vaya con un gay.

El sexo oral es muy importante. Parece que a vosotras meteros un pene en la boca os da calambre, y os olvidáis que es una de las prácticas más placenteras para un hombre. Teniendo en cuenta que no la chupas, y el gay sí que lo hace, seguramente tu marido buscará este placer en otras bocas.

El sexo anal junto al sexo oral, es una práctica que le provoca más morbo a tu marido. Cómprate un juguetito, échate lubricante y empieza a practicar. Tu hombre te lo agradecerá.

Tienes que cuidar tu aspecto, lo que no puede ser es que tengas más pelos que el amigo gay de tu marido en las piernas.

Sé divertida y quita esa cara de aburrida y preocupada que llevas siempre. El amigo gay de tu marido siempre está feliz y contento, sale todos los días y tiene una vida social cargada. Tú estás de tu casa al trabajo y del trabajo a casa de tu madre a recoger los niños, después a tu casa a acostarlos y al rato, te acuestas tú también. Cambia esa rutina y ponle más alegría a tu vida.

Ahora bien, en el caso de que sea demasiado tarde, y ya sabes que tu marido tiene escapadas a lo “Brokeback Mountain” con su amigo gay y se van de pesca por ahí. Siento comunicarte que ya no puedes hacer nada al respecto, o sí: aguantar y hacer como si no supieras nada, o dejarlo e intentar no volver a cometer los mismos errores.
Fuente: Ragap

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