martes, 22 de octubre de 2013

La psicología de los colores

mirales.es

¿De qué color me visto para mi próxima cita?

Tienes una cita. Tu vestuario para tamaño evento no será fruto de una decisión rápida y trivial sino que dedicarás un buen rato (y unos buenos nervios) a decidir qué ponerte. ¿Tendrás en cuenta el color de la prenda?, ¿eres consciente del efecto que uno u otro color puede tener sobre ella?
La psicología del color es la rama de la psicología que estudia cómo, a cada color, se asocia una emoción y un pensamiento de forma automática.
Obviamente, el color no va a serlo todo en la primera impresión que ella se forme de ti. Tu forma de moverte, de expresarte, tu colonia, el entorno, etcétera, son varios de los múltiples factores que también entran en juego.
Según la teoría del color los colores se clasifican en primarios y secundarios. Los primarios son lo que no se pueden obtener mediante la mezcla de ningún otro color: el amarillo, el rojo y el azul. Los secundarios son los que se obtienen mezclando dos colores primarios: el verde, el violeta y el naranja. En este artículo nos centraremos en los primarios, dejando los secundarios, más el blanco y el negro, para un posterior artículo si vuestra curiosidad puede esperar…
Azul
Según una encuesta realizada por la investigadora Eva Heller[i] en Alemania a más de 2.000 personas de distintas profesiones y ambos sexos, el azul es el color mejor valorado de todos. En casi todos los ámbitos, en la ropa, en los coches, en las oficinas, es un color ampliamente elegido. Salvo en uno: la alimentación.
Es el color del agua, del descanso, de la tranquilidad y de lo femenino. A pesar de que, en el vestir, se asocia por igual a hombres y a mujeres.
Hoy en día, y ya desde el siglo XX, cualquiera puede elegir libremente el color que desea para vestir. Sin embargo, no siempre fue así. Durante la Edad Media el color de las ropas estaba regulado y llevar un color no acorde con tu estatus se penaba incluso con la muerte. El azul era un color de plebeyos. “Sólo es una azul” se decía aún en el siglo XIX en Alemania de las jóvenes de clase baja.
Es el color asociado a la simpatía, la armonía, la amistad y la fidelidad, de ahí el viejo rito nupcial que sugiere a las novias llevar “algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul”.
La ropa azul oscuro nos puede hacer pasar más desapercibidos al tiempo que nos otorga seriedad si no se combina con otros colores. El azul es un color frío, pudiendo considerar el origen de esta asociación a nuestra experiencia: nuestra piel se pone azul con el frío, incluso los labios toman un color azulado y el hielo y la nieve muestran tonos azulados.
Es el color asociado a las cualidades intelectuales, la concentración, la fantasía y la independencia. Siempre que predomina la razón sobre la pasión, el color principal es el azul.
Rojo
mirales.es
Es el color que se dice espontáneamente cuando te preguntan por un color aunque no sea nuestro preferido (igual que si te preguntan por un instrumento musical lo habitual es responder violín y por una herramienta, martillo).
Asociamos este color a dos elementos vitales: la sangre y el fuego.
El rojo es el color de la alegría, de las novias en China. Todos los Ferrari que han participado en carreras de coches son rojos. Es un color omnipresente en publicidad, es el color de los anuncios. Es el color de todas aquellas actividades que requieren más pasión que razonamiento.
Si lo mezclas con negro es el color de lo prohibido; el diablo se viste de rojo con cuernos negros; y a las mujeres de cabellos rojos, pelirrojas, se las quemaba en la hoguera por brujas…
Este color se asocia a lo masculino: la fuerza, el valor, la actividad y la agresividad. El rojo es el color de la cercanía, el dinamismo, de las pasiones (las buenas y las malas), del odio o la ira y del amor. Suele reflejar agresividad y es considerado excitante y un color para destacar. Suele ser utilizado por personas apasionadas y vitalistas.
Amarillo
Este es el más contradictorio de los tres colores primarios: es el color del optimismo, lo divertido, el placer o la amabilidad, pero en cuanto se enturbia… tiene muchas connotaciones negativas: el enojo, la falsedad, la desconfianza, la traición, la envidia, los celos, la avaricia, la mentira o el egoísmo.
Es el color de la luz y el esplendor. Para que el amarillo resulte amable debe combinarse con rojo y naranja, cuya unión de colores sí se asocia con el entretenimiento, la energía o la diversión.
En resumen, el color puede afectar a nuestras reacciones hacia las personas y viceversa. El efecto es tan sutil como real. Sólo una salvedad: un mismo color, según el acorde cromático, es decir, la combinación de colores o el contexto donde esté, puede tener distintos efectos siendo hasta incluso opuesto en distintos casos. Así que, elijas el color que elijas, siempre confía en tu mejor vestimenta: tu encanto personal.
Fuente: MiraLes

No hay comentarios:

Publicar un comentario