martes, 17 de septiembre de 2013

Lo trans en la cultura de masas

Trans que no se quieren operar, heteros con pluma, drag-kings, transexuales masculinos que tienen hijos, no son personajes de una película de Almodóvar, sino gente de carne y hueso.

"Todos hemos nacido desnudos el resto el drag", decía el cantante RuPaul en los años ochenta. Las diversas representaciones culturales recientes de lo trans en la cultura, el arte o los movilimientos sociales nos hacen pensar que el binomio hombre/mujer empieza a ser cuestionado por más gente de la que se piensa habitualmente.
Aunque son malos tiempos para la lírica, como decía la canción, y el Gobierno actual y las instituciones que lo respaldan parecen empeñados en devolvernos a caducos modelos de femenidad y masculinidad lo cierto es que en gran parte de la juventud española y, por ende, mundial, ha ido calando la idea de que lo masculino y lo femenino se confunden y nada es patrimonio de nadie. Películas recientes como Romeos, la Asamblea Transmaribollo de Sol, textos como los de Pedro Lemebel o libros como Middlesex de Eugenides han puesto en la picota a uno y otro lado del mundo esta naturaleza inmutable de las identidades sexuales.
En esto la sociedad va bastante por delante, aunque depende del ámbito, los recientes debates dentro del mundo LGTB e incluso dentro del mundo trans han puesto en primer término esta cuestión que ya suena a manida, aunque está en siempre en el candelero. Cuestiones como hablar en femenino o llevar una u otra apariencia han sido durante mucho tiempo preocupación de los movimientos gays y lesbianos que buscaban tolerancia, aceptación e incluso una cuota de poder.
Más allá de los reality shows o los programas del corazón hay mucha gente dispuesta a contar sus experiencias, incluso dentro de la heterosexualidad, con su lado femenino o masculino. Trans que no se quieren operar, heteros con pluma, drag-kings, transexuales masculinos que tienen hijos, no son personajes de una película de Almodovar, sino gente de carne y hueso que frente a la amplitud de derechos que tienen en algunos lugares  y escalafones sociales se encuentran con las formas mas brutales de homo, lesbo y transfobia que les puede llevar a la carcel, el ostracismo o la muerte.
No obstante la homosexualidad ha dejado de ser un tabú en el cine y la televisión, y el mensaje "queer" de desafiar, desde la posición que se ocupe, se quiera o se pueda, los roles asignados y las pautas de comportamiento de uno y otro sexo ya no se sostienen con tanta facilidad. Aunque el cambio no ha sido estructural el desafío esta lanzado mas allá de la mirada clínica, jurídica o de los mass-media.
Fuente: Cascaramarga.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario