jueves, 19 de septiembre de 2013

La violencia contra los homosexuales se dispara en Europa, denuncia Amnistía Internacional

 


La falta de leyes contra la homofobia no ayudan a frenar el odio
Los gays, lesbianas y transexuales se enfrentan a niveles alarmantes de violencia, discriminación y abusos en toda Europa.  Las lagunas existentes en la legislación comunitaria y nacional deja indefenso al colectivo que vive en un clima de miedo, según indica un nuevo informe de Amnistía Internacional.
Por poner algunos ejemplos, este mismo verano lanzaron huevos a los participantes de una manifestación del orgullo LGTB en Lituania, que actualmente ocupa la presidencia de la Unión Europea. En la primera manifestación del orgullo organizada en Montenegro, un estado candidato a la UE, decenas de participantes resultaron heridos cuando los manifestantes homófobos lanzaron piedras y botellas.
El informe contiene casos detallados de personas asesinadas, salvajemente golpeadas y rociadas con gasolina debido a su sexualidad. Muchas víctimas además luego tienen que luchar por conseguir atención por parte de la justicia o el apoyo de la policía y las autoridades judiciales, que, en general, están mal formados para hacer frente a la violencia homófoba.
“La falta de una legislación tiene un impacto fundamental en la forma en que estos delitos se abordan por las autoridades estatales”, aseguró Marco Perolini, experto de Amnistía Internacional sobre discriminación en Europa y Asia Central.
Las normas de la UE a partir de 2008 establecen que los ataques motivados por el racismo y la xenofobia constituyen crímenes de odio. Las agresiones a causa de a la orientación sexual de una persona o la identidad de género no están bajo esa bandera, señala el informe de Amnistía.
“Los dobles estándares existentes transmiten la idea de que algunas formas de violencia merecen menos atención y menos protección que las demás”, asegura Perolini. “Eso es inaceptable para una Unión Europea que se enorgullece de promover la igualdad y la inclusión”.
Las estadísticas publicadas en mayo por la Agencia de los Derechos Fundamentales señalan que una de cada cuatro personas del colectivo se habían enfrentado a la violencia a causa de su orientación. Los activistas temen que esas estadísticas puedan empeorar a medida que la UE se amplía para incluir a los países socialmente más conservadores.
En Serbia, que se convirtió en un candidato oficial a la adhesión a la UE este año, el desfile del orgullo ha sido prohibido en los últimos dos años porque la policía asegura que no podían garantizar la seguridad de los participantes. En julio, los periódicos de Montenegro publicaron obituarios falsos de activistas gays por delante de la primera marcha del orgullo gay de la nación.
Estos estados candidatos deben cumplir con los estándares mínimos – también la introducción de la legislación que prohíbe la discriminación contra las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero (LGBT) – para entrar en la UE, pero los activistas quiere asegurarse de que estas leyes sean aplicadas.
“Lo que estamos viendo no es sólo una aplicación pasiva de los requisitos de la UE, sino que existe una verdadera voluntad política, además de que se comprenda que las reformas son necesarias para el beneficio de la sociedad y no sólo para asegurarse la entrada para el club de la UE”, aseguró Lilit Poghosyan, de ILGA-Europe.
Pero incluso algunos de los miembros fundadores de la UE están luchando para proteger a las comunidades gay. Italia y Alemania se encuentran entre los cinco países de la UE, según AI, que no tiene leyes adecuadas. Camilla, una mujer transexual brasileña que vive en Italia, pasó tres meses en el hospital después de un grupo de hombres la atacara fuera de un club. “Recibí puñetazos y patadas en todo mi cuerpo, cuando me caí al suelo me patearon la cabeza … Entonces, uno de ellos se sentó en mi pecho y trató de estrangularme”, denunció la víctima a la organización. El personal del hospital no informó a la policía, y cuando finalmente fue dada de alta, la policía dijo que ella había dejado demasiado tiempo para reportar el crimen.
En Grecia, un hombre que intentó reportar una paliza homofóba fue preguntado por dos agentes de la policía qué consideraba él que era homofobia. Tales crímenes de odio deben ser castigados por ley, según insistió Perolini.
Fuente: Ociogay.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario