lunes, 30 de septiembre de 2013

La última generación del cómic lésbico: El azul es un color cálido

Uno de los últimos cómics lésbicos europeos que más ha dado que hablar y que mejor ha calado es El azul es un color cálido de Julie Maroh.
 La historia que ha inspirado la película de Abdellatif Kechiche, La vie d’Adèle. 
Julie 

Julie Maroh es una artista e ilustradora francesa de nueva generación quien, con su primer y único trabajo, ha conseguido llegar a una gran cantidad de público y ha cosechado un nutrido número de excelentes críticas para su obra. Con la que ha ganado diversos premios como mejor obra seleccionada por el público en el Festival Internacional del Cómic de Angoulême en 2011 o el premio de autor en el Salón del Cómic y las artes gráficas de Roubaix en 2010. Inspirada en la pintura barroca y la época victoriana, dejándose influenciar tanto por la música, el cine o la narración, Julie Maroh evoca un pasado melancólico y un futuro devastador en El azul es un color cálido. 
El amor a cualquier precio, el amor a cualquier edad

La historia de El azul es un color cálido cuenta el amor surgido entre Clementine, una chica de instituto que se muda con su familia conservadora a la ciudad, y Emma, personaje que se caracteriza porque lleva el pelo de un intenso color azul.
Clementine, quien hasta entonces vive con naturalidad su adolescencia junto a su novio y sus amigos se cruza un día por las calles con una llamativa mujer de pelo azul, en la cual ya no podrá dejar de pensar nunca y a la que amará a pesar de sus dudas y temores.
El descubrir el amor en la etapa adolescente, más el descubrir un amor adolescente y homosexual es lo que envuelve la trama de esta comedia dramática, que quiere dar prioridad a este tema. Una relación que comienza en el año 1995 para ver su final en nuestros días. Relación que ambas protagonistas vivirán y defenderán ante las trabas sociales, el miedo, la incertidumbre, el deseo, la pasión y la confusión.
 El cómic
 
Casi todas las impresiones o reseñas que he leído de esta obra no dejan pasar por alto la oportunidad de advertir que el hecho de que el cómic relate una relación lésbica, no excluye la mirada de un público que no pertenezca a dicho colectivo, puesto que su calidad gráfica, narrativa, cultural y su sensibilidad no dejan indiferente al lector que desde sus primeras páginas, indistintamente de su manera de entender el mundo, comprenderá que está ante un cúmulo de emociones, sentimientos, pasiones y pensamientos que tocan de lleno el alma de cualquier ser humano, y donde salvando las diferencias, es fácil verse reflejado en una u otra escena, en una u otra parte de la historia. Es un cómic íntimo y nostálgico que no deja atrás el compromiso social con las personas que viven su realidad como homosexuales.
El dibujo es exquisito, lleno de sensibilidad y armonía. La primera parte, donde se describe el pasado de las protagonistas y el comienzo de su relación esta dominado por grises, blancos, negros y tonalidades azules; para dejar paso al color en la última etapa de la historia que se recoge en la actualidad. Un dibujo penetrante que ejerce a la perfección su misión de hablar por sí solo.
Fuente: MiraLes.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario