jueves, 26 de septiembre de 2013

Cary Grant y Katharine Hepburn también eran gays: Memorias sexuales del Hollywood de los 40

Cary Grant y Katharine Hepburn también eran gays: Memorias sexuales del Hollywood de los 40 

En el mundo del celuloide y el estrellato, hoy día no se cortan un pelo a la hora de hablar de sexualidad, preferencias o tendencias. Pero en el Hollywood clásico, en el de los años dorados, sus estrellas eran juzgadas por sus “desvíos amorosos”, por lo que debían guardar bajo el más absoluto secreto que eran gays, lesbianas o bisexuales y aparentar lo que la gente quería ver.

Y realmente eran muchos los que aparentaban y llevaban una doble vida llena de excesos y perversiones sexuales, que hoy coceremos gracias a Scotty Bowers. (En la foto junto a Cary Grant). Este ex marine, bisexual, tuvo relaciones con más de medio Hollywood en los años 40 (hombres y mujeres) y se convirtió además en una especie de madame que proporcionaba chicos y chicas a las estrellas, todo a cambio de suculentas propinas.

Ahora, con 89 años, lo cuenta todo en el libro 'Servicio completo. La secreta vida sexual de las estrellas de Hollywood', que se pone a la venta el 9 de octubre. En él, además de contar sus experiencias con todo lujo de detalles, desvela las tendencias sexuales de los famosos, el negocio carnal que mantenía con ellos y como le puso fin con la llegada del SIDA.

Mantuvo relaciones sexuales con los actores Cary Grant, Spencer Tracy, Rock Hudson y Walter Pidgeon, que eran si no gays bisexuales, al igual que Katharine Hepburn, a quien le consiguió la compañía de 150 mujeres. Habla incluso de John Edgar Hoover, ex director del FBI, de quien dice que era travesti, y del duque y la duquesa de Windsor, de quienes asegura que eran homosexuales y que su matrimonio era una farsa.

Eso sí, asegura que pese a haber intercambio de dinero, era sexo consentido por ambas partes. “He mantenido silencio durante todos estos años porque no quería hacer daño a ninguna de las personas de las que hablo, per ahora que muchos están muertos, la verdad no puede herirles”, cuenta.

El libro (‘Full Service: My Adventures in Hollywood and the Secret Sex Lives of the Stars’ en ingles)cuenta como Bowers, con 23 años y tras haber combatido en la Guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, empezó a trabajar en una gasolinera al lado de los estudios Paramount. Según cuenta en sus memorias, un día se paró ante el establecimiento un cochazo; dentro estaba el actor Walter Pidgeon, que le ofreció 20 dólares a cambio de sus ‘servicios’. Fue el principio de un negocio a la sombra, donde actúo durante casi 40 años y que se terminó con la propagación del SIDA en los años 80. “Mis días organizando encuentros para otros habían terminado. El juego ya no era seguro”, recuerda.

Secretos de algunos de sus amantes




Katherine Hepburn y Spencer Tracy era la pareja idílica del cine. Su cacareado romance era, según Bowers, un montaje de los estudios de cine para ocultar que "Hepburn era lesbiana y no me imaginaba a aquella mujer incuestionablemente hombruna teniendo un idilio con un hombre, ningún hombre". De hecho, a ella le gustaban las muchachas "morenitas, guapas y no demasiado maquilladas", y asegura que más de 150 le proporcionó. En cuanto a Tracy, casado con Louise Treadwell desde 1923 y de la que, según los publicistas, jamás se divorciaría debido a su educación católica, "era un buen jodido amante. El gran Spencer Tracy era otro bisexual".




Cary Grant es otro mito por los suelos porque al parecer, el gran Cary era "íntimo amigo" de otro actor, Randolph Scott. "Tuve la prueba el mismo fin de semana que pasé con ellos. Los tres hicimos muchas travesuras juntos". "Me gustaban muchísimo los dos y era evidente que también ellos se querían mucho".




Los Duques de Windsor también aparentaban. Fue Cecil Beaton precisamente quien le presentó a Bowers el matrimonio Windsor. “A Eddy también le gustaban, de cuando en cuando, los tríos con una chica, y otras veces quería una mujer sola, y había ocasiones en que se enrollaba en un trío con Wally y otra mujer. Pero su preferencia clara eran los chicos".




Un matrimonio parecido era el de Vivien Leigh y Laurence Olivier. La protagonista de 'Lo que el viento se llevó' era muy distinta a Scarlett O’Hara... "Era caliente. Una mujer caliente. Muy sexual y muy excitable. Puesta en faena exigía una satisfacción plena y completa. Aquella noche follamos como si de ello dependiera la supervivencia del planeta". Y además sufría un síndrome bipolar, muy común en Hollywood por lo que se ve. Su marido, el gran Lawrence Olivier era bisexual: "Cada vez que le enviaba una pareja a su habitación de hotel, me pedía una chica distinta, pero muy a menudo solicitaba el mismo chico".




El famoso compositor musical Cole Porter “era declaradamente gay e innegablemente promiscuo", asegura Bowers, que le proporcionaba Marines (su debilidad) a quienes les gustaba practicar sexo oral. "Hay muchas personas, hombres y mujeres, a los que les gusta de verdad el sabor del semen. Porter era una de ellas".




El director de cine estadounidense George Cukor”era otro adicto consumado a las relacione”. "Aprendí que George Cukor se adhería estrictamente a ese modus operandi en materia de sexo. Nunca había preámbulos ni besuqueos. El sexo anal estaba excluido". No le gustaban las orgías ni las camas redondas, no soportaba a Judy Garland y era íntimo amigo de Katherine Hepburn.




"Le preparaba un té, me metía en la cama a su lado, le daba un masaje, le desfruncía el ceño y le guiaba hacia una larga y pausada sesión de sexo hasta que se dormía como un bebé", cuenta Scotty del célebre fotógrafo Cecil Beaton, muy amigo ("quizá incluso amante") de George Cukor.
Fuente: Ragap


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