lunes, 22 de julio de 2013

Memorias de un guiri gay en España: “No me digas lo que quiero escuchar”

Lo mejor y lo peor de los chicos de aquí es que son "encantadores"
Todos tenemos nuestros fallos, en mi caso no poseo demasiada paciencia y, a veces, puedo ser un poquito arrogante e incluso ignorante, pero sé que soy así e intento resolverlos. Sin embargo, lo que me ha llamado la atención es un rasgo español que me parece que se da en la mayoría de la gente que he conocido aquí y he dado en llamar “el síndrome encantador”.
Ya sabemos que la gente de cada país carga con sus propios tópicos: los francés son “arrogantes”; los alemanes, “organizados” y los guiris, como yo, somos alcohólicos que vienen a España solo para estar de fiesta todo el rato, ¿no? Pero en estos meses aquí, me he dado cuenta  de un rasgo español algo escondido y que he experimentado en múltiples ocasiones. Antes de entrar en harina, me gustaría aclarar que me encantan los chicos de esta país, no solamente porque me atraen los morenos, sino por el estilo de vida aquí y la actitud más relajada, pero no puedo ignorar el hecho de que los españoles son “encantadores” y ahora explicaré todo lo que eso implica.
En Inglaterra, sabemos que los españoles sufren esa pasión latina, es decir, que son guapos y un tanto chulos, pero nadie me previno sobre que la mayoría del tiempo eso significa que lo que la gente te dice no es completamente verdad. Me sentido dolido en unas cuantas ocasiones a causa de este fenómeno, porque otro de mis  fallos es que no dudo sobre lo que la gente me dice, y, por eso, los piropos que me dedican suelen resultar bastante efectivos.
Aunque en todo el mundo te dicen cosas agradables cuando quieren ligar contigo, no creo que sea algo tan común en  el resto del mundo, al menos en Inglaterra no lo es. Quizá otros “guiris” ya sabían de este tópico que a mi me parece bastante real, pero yo he tenido que aprender a poner en duda lo que los chicos me dicen. Cierto es que las cosas son blancas o  son negras, pero creo que para los españoles que he conocido el gris lo invade todo. No los calificaría directamente como falsos, sino más bien especialistas en elaboración o exageración de la verdad. Esto es especialmente doloroso cuando se trata de los sentimientos de otra persona. Así que, para el futuro, tendré más precaución cuando un español guapo me susurre algo halagador en mi oído e intentaré no ser tan susceptible a la pasión española.
Fuente:Ociogay.com

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