
Creo que pasará mucho tiempo hasta que dejen de preguntarle a James Franco si es gay o deja de serlo. Lo cual ya empieza a parecerme un poco cansino. ¿Es que acaso el muchacho no tiene una carrera artística lo suficientemente importante para que le pregunte por nada más?
Mientras que James se lo toma con bastante filosofía y humor y responde siempre que le preguntan, yo me pregunto que connotaciones indirectas puede tener esto. Y es que si a alguien, hetero o no, que tenga algún mínimo contacto con el mundo gay, sea por amigos, por amigas, por trabajos… se le va a preguntar siempre o se le va a presuponer siempre una homosexualidad, ¿quién querrá estar cerca de un gay?
Franco demuestra que para él no es malo que se le señale como gay. En una entrevista que ha dado a la revista Playboy afirma que rumores sobre su homosexualidad los ha habido desde su época del instituto.
Pero a lo que me refiero es si somos incapaces de ver a alguien guapo y con cerebro haciendo papeles de homosexuales, participando en corto y largometrajes de temática gay sin que alguien diga que si tanto se mete en ese mundo, será por algo y que cada poco en la dañina prensa y blogs de cotilleo se presuponga su sexualidad. O como llegó a insinuarse en un blind item que un guapo actor había violado a su exnovio y luego pagado para que no denunciara y se empezó a señalar a James.
Hay que reconocer que James Franco ha esquivado, toreado, jugado, tonteado e ironizado con las preguntas al respecto. Lo ha hecho con suma clase y elegancia. Pero me sigue asaltando la gran duda de ¿porqué? ¿Porqué casi siempre le acaban preguntando por lo mismo? Y si no llegará un día en el que el mozo se hartará de tanta tontería.
Vía | Advocate
WWW.AMBIENTEG.COM
-
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada