miércoles, 7 de noviembre de 2018

La Marina Entiende,Audio

La Marina Entiende, episodio 2: cambio de nombre de personas trans y gerontofilia, 07/11/18 

Si quieres escuchar un excelente programa... os dejamos el audio 

lunes, 5 de noviembre de 2018

La Marina Entiende

Nuevo programa de Gestiona Radio, “La Marina Entiende”, producido y conducido por Carlos Lam, Chelo Oliva y varios colaboradores, un espacio donde el mundo LGTBI es el gran protagonista.

Cada edición, contará con sesiones como “La Perla Sexual”, La Música LGTBI que no existe”, “Activismo” “Noticias LGTBI” y “Cine”.








lunes, 10 de septiembre de 2018

II muestra VIDEOCLIPS LGTBI

lunes, 3 de septiembre de 2018

La urgencia de ser un #WeQueer

El #MeQueer nos ha presentado historias de amistades rotas, de familias divididas, de malestar psicológico o de problemas en el trabajo.

Estos últimos días ha resonado una tormenta en las redes sociales. El chico al que sus padres pegaban de pequeño, la chica que sufrió una violación correctiva, la chica que cuando confesó su identidad fue objeto de burlas y humillaciones, el chico bisexual cuya abuela aún guarda esperanzas de que “acabe con una chica”…

Todas estas personas y otras decenas de miles han desatado bajo el hashtag #MeQueer un auténtico aluvión de experiencias durísimas, de vivencias cotidianas y de violencias físicas y sociales  al más puro estilo #MeToo.

No es casual de hecho, pues ambos hashtag vienen a denunciar los excesos de una sociedad machista que oprime, no ya al 50 % de la población, sino a todo aquel que se salga de sus estrictas normas de comportamiento patriarcal.

Al igual que con el #MeToo, de pronto la sociedad se ha encontrado con las evidencias de que no está sabiendo hacer efectiva la igualdad social y de que la violencia sigue siendo una constante en las vidas de miles de personas.

Estas violencias van mucho más allá de las brutales agresiones que también se han denunciado bajo el paraguas de dicho hashtag. El #MeQueer nos ha presentado historias de amistades rotas, de familias divididas, de malestar psicológico o de problemas en el trabajo. Sería este un buen momento para recuperar el famoso lema feminista: lo personal es político. Y si todas esas historias personales son políticas, habrá que meterse en el barro hasta las rodillas y hacer políticas maricas, bolleras, bis y trans en todos los frentes posibles.

Si hay un momento para tomar partido es este: el momento en el que, tras haber dejado de ser ilegales, tras haber dejado atrás los duros años del sida y tras haber conquistado el matrimonio igualitario, estamos haciendo efectivas ciertas victorias culturales.

Y sin embargo, en este punto en el que parecemos estar más aceptadas socialmente es donde se evidencian también las contradicciones generadas por el neoliberalismo y el patriarcado, dos grandes productores de desigualdades.

En una de sus más brillantes estrategias, el neoliberalismo se ha infiltrado dentro del colectivo LGTB y nos ha dejado nadando en una marea de identidades volubles e individuales, nos ha reducido a ser una foto del catálogo de maromos de Grindr, nos ha convencido de que éramos una mera individualidad o nos ha convertido en un target homogéneo para la mercadotecnia del sector servicios. Y sin embargo, en un momento histórico así, donde lo colectivo se había desdibujado, hemos vuelto a encontrarnos.

El hashtag #MeQueer es algo más que un listado de historias. Es la evidencia de que nuestras experiencias, nuestras opresiones no son individuales. Cuando puse mis aportaciones al movimiento, lo doloroso no fue tener que recordar ciertas experiencias. Lo doloroso fue empezar a recibir mensajes de “a mí también me pasó”.

El reto después del  #MeQueer es el de volver a ser conscientes de que no estamos solas, volver a actuar colectivamente y, sobre todo, desarrollar nuestra propia sororidad. Entender que somos uno y que como tal debemos actuar para golpear con toda la fuerza posible al sistema cisheteropatriarcal. Es el momento de salir a las calles, gritar nuestras experiencias en cada plaza y, sobre todo, de querernos, cuidarnos y volver a encontrarnos ahora, cuando más solas nos sentíamos.
 David Jiménez Urbán, activista LGTB
Fuente: Cascaraamarga.com