lunes, 24 de noviembre de 2014

Las mujeres pagan más por productos similares como perfumes o cuchillas de afeitar, o por servicios como asistir a la peluquería, por lo que se denomina la ‘tasa rosa’.

Fabricantes y publicistas achacan este sobrecoste a la ley del mercado ya que consideran que las mujeres consumen más este tipo de productos y están dispuestas a pagar más.
“Las empresas de marketing y de fabricación se basan en estereotipos y los fomentan, se está sexualizando el consumo”, advierte la economista Lina Gálvez.

Muchas peluquerias cobran a sus clientes por su género y no por el trabajo realizado.
Muchas peluquerias cobran a sus clientes por su género y no por el trabajo realizado.
Ser mujer cuesta más. La desigualdad de género se refleja en muchas realidades ya conocidas, como la dificultad para acceder a puestos de responsabilidad, la diferencia salarial con respecto a los hombres, o los roles tradicionalmente asignados a las féminas y que no se consiguen enterrar. A todo esto hay que sumar una nueva queja que ha salido a la luz recientemente: las mujeres pagan más por productos similares. Una práctica a la que han llamado ‘tasa rosa’.

La queja la ha puesto de actualidad el movimiento feminista francés  Georgette Stand que ha logrado despertar el interés por este sobrecoste. La agrupación ha realizado una comparativa de precios entre diversos productos que, a pesar de ser muy similares, son más caros si están destinados al público femenino. Los ejemplos van desde las cuchillas de afeitar –un paquete de cinco unidades de color rosa cuesta 1,80 euros, frente a 1,72 euros de un paquete de 10 cuchillas ‘masculinas-, a perfumes, juguetes, o un simple corte de pelo.

Las asociaciones de consumidores españolas no han recibido ninguna queja a este respecto y tampoco han realizado nigún estudio acerca de una realidad que hasta ahora ha pasado desapercibida. Desde FACUA achacan la diferencia de precios "al gran fraude -legal, eso sí- que es la sociedad de consumo". Su portavoz Rubén Sánchez asegura que el sobreprecio se dirige a "determinados perfiles de consumidor", y se fijan "en aquellos que están dispuestos a gastar más dinero, ya sean hombres, mujeres, heterosexuales, homosexuales...", aclara.

Pero, ¿por qué existe esta diferencia de precio específica en productos dirigidos a mujeres o a hombres? ¿Y por qué no ha salido a la luz hasta ahora? Lina Gálvez, economista y profesora de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, cree que la evolución del mercado en los últimos 30 años ha llevado a esta situación. “Hasta los años 80, los productos estaban estandarizados” pero el acceso de la mujer al mercado laboral y la posibilidad de contar con ingresos propios, señala Gálvez, “ha provocado un consumo más específico y no solo dirigido a las familias”.

Los fabricantes y las empresas de 'marketing' se han encontrado con “millones y millones” de mujeres que pueden tener un gasto diferenciado. Esto unido a la revolución de las tecnologías y la posibilidad que ofrece internet de conocer los intereses específicos de cada consumidor “nos ha convertido en compradores individualizados”, comenta.

Sexualizar el consumo

Hasta aquí la explicación puramente académica desde un punto de vista mercantil. ¿Dónde comienza la desigualdad? Según Gálvez, “ha habido una retroalimentación entre empresas de 'marketing' y empresas de fabricación que se basan en unos estereotipos que además fomentan, se está sexualizando el consumo”, dice.
En este sentido, la economista advierte de que “los estereotipos son muy potentes” y cita como ejemplo el consumo infantil de ropa y de ocio. “Desde que Disney puso en marcha la línea princesa, las niñas solo se mueven por esa línea, las princesas, el color rosa…” explica. “Se está hipersexualizando a los niños y eso hace que los adolescentes adopten unos roles más sexualizados, en esta generación es incluso más pronunciado que en otras épocas y al final las mujeres estamos socializadas en estos estereotipos”, advierte.
Ante esta realidad la economista considera que las cosas pueden cambiar pero “va a costar mucho”. “No es tan fácil como parar una campaña de una marca determinada, esto es una fuerza muy potente y muy difícil de parar. Es un proceso que viene de lejos, y no va a ser fácil contrarrestar”, reconoce. Pero al mismo tiempo se muestra esperanzada “una vez que empiece a moverse, y lo vamos a mover, las cosas podrán cambiar”, concluye.
Fuente:  El diarionorte.es

Nace la primera revista gay digital para adolescentes

Nace la primera revista digital para adolescentes gays 


La nueva revista gay para adolescentes aTEEN es una creación de Christian Guiltenane, editor asistente de la tradicional revista inglesa de contenido gay Attitude (que en breve cumplirá 20 años) y de la revista OK! de contenido juvenil.  

Christian Guiltenane ha declarado que “no había ninguna revista que llamara la atención a chicos gays y urbanos de 16 años, ya que las revistas gays actuales van dirigidas a unos lectores con un perfil de edad mucho más maduro, con altos ingresos y un estilo de vida muy alejado de los adolescentes”
En su primera edición que acaba de salir, la publicación digital  aTEEN se ha unido a su hermana mayor Attitude, pero ya desde hoy se puede adquirir como revista digital independiente al precio de 2,69 €. Recordamos que la revista Attitude cuesta 5,49 € en su versión digital. Esto nos hace pensar que en España aún estamos lejos de la cultura de pagar en internet por contenidos digitales, pero tarde o temprano nos tocará el turno.

Los contenidos de la revista se anuncian como entrevistas a estrellas del panorama artístico, moda divertida, chicos guapos, sexo, nuevas tecnologías… Su editor ya ha anunciado que si el formato digital tiene éxito, en breve lanzará una versión impresa trimestral de venta en quioscos de todo Reino Unido. 
Fuente: EFG

Ser lesbiana en este pueblo y no morir en el intento. Capítulo V

Luzilux – Ser lesbiana en este pueblo 

Segundo día laboral y yo allí tirada: a oscuras y sin poder utilizar el móvil. La torcedura del tobillo no me impedía caminar, así que a pesar del dolor me incorporé hasta que pude tocar lo que parecía ser una barandilla. El martilleo de la cabeza era peor, algo grave tenía que haber sucedido para que me palpitara de aquel modo, aún era pronto para recordar.

Me limpié la cara con las palmas de las manos, había notado el sabor del mar al rozar mis labios con la lengua. Más que el mar, parecía que mi piel se había dedicado a recoger toda la arena de la playa. El pelo tampoco se había querido quedar atrás, entre los nudos y las mechas se habían instalado algunos gramos de sal y partículas de dudosa procedencia cargadas de ácaros. Intenté localizar algún vano en el muro para realizar una estimación horaria por la luz del exterior. En un movimiento reflejo acerqué mi mano al reloj, sólo encontré piel.

Mi torpeza en los movimientos y la ausencia de los reflejos naturales que me caracterizan fueron fundamentales para extraer mis propias conclusiones: tenían que haber pasado varias horas desde que mis pasos se pararon frente a la puerta del faro.

Recuerdo que cuando llegué a las inmediaciones de la edificación guardé en mi mochila el papel que Paula, la ayudante de redacción. Me había facilitado en la oficina el plano del lugar donde se encontraba el faro.
Antes de llamar, di varias vueltas a la pálida construcción. Me cautivó al instante: sus dimensiones conseguían acercar al visitante a otra época. Me pareció increíble que alguien pudiera seguir viviendo allí en la actualidad. Pero así era, Bárbara había insistido mucho en que tenía que hablar con el señor encargado de custodiar el lugar.

En la inspección rutinaria de los alrededores, no encontré nada sospechoso, no me pareció extraña la soledad reinante en aquel paraje. La emoción desconocida que sentía a medida que me iba acercando me asustaba. Cuando consideré mis nervios calmados, me situé frente al portón, lo golpeé con los nudillos primero y con el puño después. Volví a utilizar mi puño hasta dos veces más. No recibí respuesta.
“Extraño”, pensé. Aguardé un par de segundos, cuando me disponía a marcharme un crujido de madera proveniente del interior atrajo todos mis sentidos. Dejé de respirar, como si cerrando el paso al oxígeno aumentara la posibilidad de mejorar mi percepción auditiva. Acerqué mi rostro a la puerta hinchada por el salitre y percibí un rumor ligero, como el llanto de un bebé. La impresión ante el descubrimiento me congeló el pecho y el primer impulso fue llamar a la policía. Con el móvil en la mano recordé a los agentes que habían visitado mi casa durante el fin de semana. El llanto se iba haciendo más real y mis dedos se tropezaron en el intento por encontrar los números correctos que presionar.

—Dime, Susana —la voz de Germán sonaba calmada al otro lado.
Le expliqué lo más rápido que pude la situación.

—Tienes que entrar —me dijo—, si lo que escuchas es realmente un bebé, puede que estemos ante un caso más grave de lo que creíamos.
faro 

Ante la orden de Germán, no tuve más remedio que forzar la puerta como me habían enseñado durante el curso de la Agencia. La oscuridad me golpeó las retinas y en ese momento me abandonaron los recuerdos. Por más que lo intenté, no conseguí encontrar la parte de historia que faltaba.

Tras sacudir el polvo de mi ropa, saqué el móvil de nuevo para comprobar la cobertura. Tal y como me imaginaba: no tenía señal. Me sirvió de linterna en mi recorrido por el húmedo recinto. La barandilla me ayudó a no perder el equilibrio y mis pasos comenzaron a seguir el ritmo de mis sienes. El llanto que había provocado mi entrada en el faro había desaparecido, sólo un constante goteo parecía querer acompasarse al sonido de mis zapatos.

El suelo estaba mojado y mis pies empezaban a estarlo también. Cuando había perdido la noción del tiempo una voz femenina seguida de una risa familiar invadió mis oídos. No me planteé cómo era posible poder recorrer en línea recta lo que en principio era un faro de seis metros de diámetro. Aceleré intentando no sentir la cantidad de dolores que acribillaban mi cuerpo desde todos los frentes. La presencia humana se iba haciendo más real a cada zancada. Mi respiración se aceleró ante la esperanza de encontrar ayuda y respuesta a todas mis dudas, pero lo que encontré aumentó las dudas y mis sospechas de que algo muy extraño estaba pasando allí.
Fuente: MiraLes.com


10 Curiosidades acerca de los Perros que quizás no conocías

1.- La nariz del perro es única

Perro nariz huella MiraTU

Las líneas junto con la forma de sus orificios nasales, componen su huella nasal. Al igual que los seres humanos pueden ser identificados por sus huellas dactilares, los perros pueden ser identificados por la huella de su nariz. Algunas empresas en los Estados Unidos han adoptado imprimir la nariz del perro como una forma común de identificar perros extraviados.

2.- Los perros son capaces de aprender un amplio vocabulario

Perro aprender MiraTU

Los perros pueden entender hasta 200 palabras por término medio, aunque algunos son capaces de aprender 400. Además, tienen la capacidad de contar hasta cuatro o hasta cinco, y poseen conceptos básicos de aritmética que les permite detectar errores en sumas sencillas como 1+1=3 y entender habilidades matemáticas como el recuento y la secuenciación. Por si fuera poco, son capaces de engañar a otros perros y a los humanos para conseguir recompensas, otro signo claro de inteligencia. También aprenden por sí solos cuál es el mejor camino para llegar a un determinado sitio o cómo manejar máquinas simples.

3.- A los perros no les gusta la lluvia porque el sonido amplificado hace daño a sus oídos que son muy sensibles

Perro Lluvia chibasquero raincoat MiraTU

Al contrario de lo se piensa, a los perros no es que no les guste salir a la calle cuando llueve por temor a mojarse, lo hacen porque el sonido de la lluvia es mucho más fuerte en sus oídos que en los nuestros. Cuando tu perro se mueve a través de la lluvia, sus oídos llevan a cabo un cambio de presión barométrica parecida a la que sentimos las personas durante los viajes en avión.

4.- Los perros pueden leer nuestro rostro

Perro mirada MiraTU

Los perros saben si estás contento, dubitativo, triste, etc…tan sólo con mirarte a la cara. Junto al ser humano, son los únicos animales, que son capaces de leer las emociones que transmitimos con nuestro rostro. Es más, pueden verse afectados por ellas y sentirlas. Cuando los perros se dan cuenta que el humano se encuentra llorando de inmediato inician contacto físico con el propósito seguro de confortar o consolar a quien parece de tristeza. Al ocurrir indistintamente tanto con sus amos como con desconocidos, se comprueba que es verdadera empatía y no es una búsqueda de recompensa como tampoco efecto de la curiosidad.

5.- El sentido del olfato de los perros es 100.000 veces más agudo que el de la personas

Perro oliendo MiraTU

Mientras que el ser humano solo dispone de alrededor de 5 millones de receptores olfativos en su nariz, los perros multiplican por 40 las capacidades del hombre en este aspecto, es decir, más de 200 millones. Una ventaja a la que añaden también el llamado órgano vomeronasal, el cual mejora aún más sus capacidades olfativas. Un ejemplo de su gran ventaja es que pueden olfatear un área de un metro y medio por los solo cinco centímetros cuadrados de los humanos.

6.- Los perros sudan por las almohadillas de sus patas

Perro almohadilla MiraTU

Cómo ya explicamos aquí cuando hablábamos sobre todas las curiosidades de las patas de los perros: 
Los perros también sudan pero en vez de hacerlo por la piel como nosotros, lo hacen a través de las almohadillas de sus patasEllo explica que, cuando el animal tiene calor, sea normal que deje un rastro mojado en las baldosas o en otras superficies lisas que pisa. Es su transpiración. Puedes comprobarlo tú mismo la próxima vez que veas que tu perro tiene calor.

7.- Los perros pueden sufrir depresión

Perro depresion MiraTU

Los perros pueden deprimirse porque algo ha cambiado en su rutina habitual, como puede ser el retorno de unas vacaciones, la llegada de otro perro o un bebé al hogar, una mudanza, un cambio en la rutina de su amo, la pérdida de un animal de compañía o de un integrante del hogar, la vivencia de una situación estresante como el enfrentamiento con otro perro, o incluso los cambios en el clima como la llegada del invierno. Normalmente lo solucionaremos mejorando la atención que le prestamos, dedícarle tiempo y manténerlo ocupado.

8.- Los perros se enamoran

Perros besandose MiraTU

Cuando interactúa con los seres humanos y otros perros, el cerebro de los perros segrega oxitocina, la misma sustancia que el nuestro cuando estamos enamorados. Este “interruptor amoroso” presente en humanos y canes se activa por ejemplo cuando acariciamos a nuestras mascotas, fortalece el apego y las emociones, mientras que reduce la sensación de estrés. 

9.- Cuando los perros aullan, siguen un instinto básico

Perro Aullando MiraTU

Es decir, que aullan como herencia recibida de sus ancestros los lobos, y en su memoria genética está grabado a fuego ese sonido poderoso y ancestral. El aullido funciona de forma muy similar a los ladridos, los gruñidos o los gemidos, es sencillamente otra forma de comunicación verbal. Los perros aúllan para llamar nuestra atención o bien la de otros perros, para hacer contacto con cualquiera de estos o bien para advertir su presencia.

10.- Los perros tiene el doble de músculos para mover sus orejas que las personas

Perro musculos orejas MiraTU

El humano tiene 9 músculos para mover sus orejas, aunque la mayoría sólo utilicemos 1 o 2 de estos; el perro, por su parte, tiene 17 músculosLos perros pueden oír sonidos a una distancia de 225 metros así que no les chilles, te oyen perfectamente
Fuente:  Miratu.es

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